Antoni Cañete, president de la Pimec, a la seu de la patronal catalana.

En medio de un panorama de transformación económica, España finalmente está otorgando un lugar prominente a las pequeñas y medianas empresas (pymes). Aunque estas empresas han sido uno de los pilares de la economía española durante mucho tiempo, han tendido a ser relegadas en el debate público y en el diálogo social. Tradicionalmente, las grandes empresas y las startups han disfrutado de un mayor reconocimiento y apoyo, a pesar de que las pymes representan un segmento crítico y dinámico de la economía.

Las pymes constituyen el 99,8% del tejido empresarial del país. Además, representan más de la mitad del valor añadido de España y proporcionan el 66% del empleo empresarial total. También juegan un papel crucial en la generación de innovación y en la transformación digital que es esencial para la economía española en el contexto de la post-pandemia. Sin embargo, a pesar de su importancia, las pymes no han recibido la misma atención que otros sectores de la economía.

Reconocimiento merecido

No obstante, este escenario está cambiando a medida que se toman medidas para proporcionar a las pymes el reconocimiento y el apoyo que merecen. Una iniciativa digna de mención en este sentido es la decisión del Gobierno de permitir que la patronal catalana Pimec, presidida por Antonio Cañete, se una al Consejo Económico y Social (CES). Este movimiento, que sigue a una laboriosa reforma legal, consolida la participación de Pimec en el diálogo social y pone fin a años de negligencia.

El reconocimiento del valor de las pymes también se refleja en la decisión de BBVA de lanzar una opa para fusionarse con Sabadell, un banco con una fuerte tradición en este segmento del tejido empresarial. Esta fusión propuesta es de particular interés para BBVA, que tiene su sede en Bilbao. Aunque BBVA y Sabadell no se convertirían en el mayor banco de España, serían el primero en términos de negocio con las pymes. Si la opa tiene éxito, es probable que la marca Sabadell se mantenga en este ámbito, aunque el futuro de la marca en otros segmentos es menos seguro.

Las pymes han demostrado ser resilientes y innovadoras, contribuyendo de manera significativa a la economía española a pesar de los desafíos. Sin embargo, también se enfrentan a debilidades y retos significativos que deben ser superados.

Las pymes, con su capacidad de adaptación y su papel en la generación de empleo e innovación, son fundamentales para la recuperación y el crecimiento económico de España en la era post-pandémica. Por lo tanto, es vital que se les otorgue el reconocimiento y el apoyo que merecen.

Aunque ha tardado en llegar, este es claramente el momento de las pymes en España. El creciente reconocimiento de su papel en la economía es un paso positivo y necesario. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para garantizar que las pymes puedan prosperar y continuar desempeñando su papel crucial en la economía española.

Por Daniel