PP y Vox alcanzaron este lunes un acuerdo para intentar preservar la mayoría de la derecha en el Senado, frente a la estrategia impulsada por el PSOE y otras fuerzas de izquierdas. El pacto se cerró el último día del plazo establecido y contempla la retirada de candidaturas en distintas provincias para concentrar el voto.

Reparto de candidaturas en 23 provincias

Vox, el partido encabezado por Santiago Abascal, renunciará a presentar candidatos en seis provincias: Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares. Por su parte, el Partido Popular no concurrirá en Girona, Tarragona y Guipúzcoa.

Además, Vox presentará un único candidato en otras catorce circunscripciones: Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén. En el resto de provincias, la formación concurrirá con normalidad.

Con esta coordinación en 23 provincias, ambos partidos aspiran a alcanzar una mayoría de tres quintos en la Cámara Alta. Ese resultado les permitiría decidir sobre las cuatro vacantes que se liberarán en el Tribunal Constitucional durante la próxima legislatura.

El objetivo: concentrar el voto de la derecha

Las conversaciones entre ambas formaciones se prolongaron durante más de una semana y culminaron al mediodía. PP y Vox, que se presentan como alternativa a un nuevo Gobierno de Pedro Sánchez tras el 29-N, justificaron el entendimiento en la necesidad de impedir que la mayoría del Senado cambie de manos.

El acuerdo responde a la maniobra previa de las fuerzas progresistas, encabezadas por el PSOE y la mayoría de los partidos situados a su izquierda, que trabajaron para articular una lista conjunta para la Cámara Alta. Ante el riesgo de dispersión del voto conservador, PP y Vox optaron por dejar a un lado sus diferencias estratégicas.

Cómo funciona la estrategia electoral

El diseño aprovecha el sistema de elección del Senado, basado en candidaturas abiertas. En la mayoría de las provincias peninsulares se eligen cuatro senadores y cada elector puede realizar tres marcas.

Al retirar dos de sus tres aspirantes habituales en catorce provincias, Vox busca que sus votantes respalden a su único candidato y completen la papeleta con los dos representantes del PP. La previsión es lograr un reparto de tres senadores para el PP y uno para Vox, sin representación para el bloque progresista.

Las renuncias del PP y los límites del acuerdo

La retirada del PP en Guipúzcoa, Girona y Tarragona exigió superar resistencias internas. La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo asume que sus opciones de lograr representación en esas circunscripciones eran reducidas: en la provincia vasca acumula más de un cuarto de siglo sin obtenerla, mientras que nunca la ha conseguido en las dos provincias catalanas.

Una colaboración limitada al Senado

El jefe de campaña del PP y secretario general del grupo parlamentario, Miguel Tellado, remarcó que el pacto se limita al Senado y que ninguna de las dos organizaciones renuncia a sus siglas ni a su identidad propia en el Congreso.

El dirigente de Vox Ignacio Garriga expresó una posición similar y señaló: «PP y Vox son formaciones políticas muy diferentes, con discursos muy distintos, pero no es ningún secreto que coincidimos en la necesidad de expulsar a la organización criminal de Sánchez de las instituciones».

La meta de obtener tres quintos de la Cámara Alta permitiría a PP y Vox renovar unilateralmente a los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional con el mandato caducado, sin necesidad de negociar con el PSOE. Hasta ahora, la designación de estos miembros exigía habitualmente un acuerdo entre los dos principales partidos.