Asociaciones de Vecinos de Sevilla Luchan Contra la Ocupación del Último Espacio Libre del Estadio Benito Villamarín
Las asociaciones de vecinos de los barrios de Heliópolis, Pedro Salvador, Siete Calles, Reina Mercedes, Bermejales y Sector Sur-Las Razas en Sevilla han emitido un llamado urgente al alcalde de la ciudad, la ministra de Deportes y el subdelegado del Gobierno. Esta llamada busca detener la autorización de ocupar el último espacio libre existente cerca del estadio Benito Villamarín, por preocupaciones de seguridad.
Las asociaciones presentaron objeciones en marzo al Avance del Estudio de Ordenación del Nuevo Estadio Benito Villamarín. Se oponen a la construcción de 32.000 m² de suelos de uso terciario, afirmando que tal construcción exacerbaría la tensión en un sector ya saturado. Según los vecinos, estos planes amenazarían gravemente la calidad de vida y alterarían el paisaje urbano heredado de la Exposición Iberoamericana de 1929.
Estas asociaciones argumentan que en virtud de un convenio firmado en 2003 entre el club de fútbol Betis y el Ayuntamiento de Sevilla, el último permitirá al club usar el único espacio libre existente alrededor del estadio. Esto daría lugar a la modificación del planeamiento para permitir un uso deportivo privado que, de facto, permitiría cualquier uso terciario y una edificabilidad de cerca de 32.000 m².
Preocupaciones de Seguridad en Cuestión
El grupo de vecinos también señala que el estadio Benito Villamarín está situado en un entorno urbanístico saturado y escaso de espacios libres. Estos factores dificultarían el establecimiento de un perímetro de seguridad, algo que está en línea con las recomendaciones de la FIFA y el Consejo de Europa, según el Convenio de Saint-Denis ratificado por España el 23 de mayo de 2017.
Según los vecinos, las fuerzas de seguridad son muy conscientes de las dificultades que enfrentan en situaciones de riesgo en un entorno con poca capacidad de maniobra debido a la escasez de espacios libres. Se refieren a los incidentes que han ocurrido en el pasado durante partidos de alto riesgo.
Además, las asociaciones de vecinos recalcan la importancia de las recomendaciones de seguridad en torno al perímetro del estadio y los puntos de entrada y salida. Según ellos, la existencia de un área de seguridad para facilitar la rápida evacuación es vital para garantizar la seguridad de quienes asisten al estadio.
Aseguran que la construcción propuesta complicaría aún más la movilidad en el entorno del estadio y pondría en peligro la seguridad de los asistentes a los partidos al saturar el perímetro del estadio. Además, la presencia de más personas debido a la capacidad de carga de los miles de metros cuadrados edificados dificultaría una evacuación de emergencia teórica.
El Estadio Benito Villamarín, aunque es considerado una instalación deportiva de cinco estrellas, ha tenido problemas históricos para obtener la licencia de actividad. Para las entidades vecinales, las condiciones del entorno no son óptimas para el desarrollo seguro de actividades deportivas de asistencia masiva.
El informe de las asociaciones compara la superficie libre existente en el entorno inmediato de otros grandes estadios españoles. Los valores del estadio del Betis son los más bajos, con diferencia, y se reducirían aún más si se lleva a cabo la propuesta de construcción. La lucha de estas asociaciones es un claro testimonio de la creciente tensión entre el desarrollo urbano y la preservación del espacio público en las ciudades modernas.
