La central nuclear de Trillo, en Guadalajara.

El Fondo Milmillonario de España: Su crecimiento a lo largo de los años y su papel en el desmantelamiento de los reactores nucleares

En un mundo cada vez más consciente de la importancia de la gestión segura de los residuos radiactivos, España ha estado acumulando un fondo milmillonario. Este fondo, que ha ido creciendo a lo largo de los años, se ha alimentado principalmente de las tasas pagadas por las compañías que generan residuos radiactivos, especialmente las eléctricas propietarias de las centrales nucleares. Además, en los últimos años, ha visto un incremento considerable a través de los ingresos extra obtenidos de las inversiones financieras realizadas.

Este fondo tiene un propósito esencialmente estratégico: se utilizará para financiar el desmantelamiento de los reactores nucleares a medida que vayan cerrando y para construir almacenes donde se guardarán los residuos radiactivos. Según el último informe anual de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), el monto del fondo ha alcanzado un nuevo récord, superando por primera vez los 8.000 millones de euros al cierre de 2023.

Los ingresos del fondo: tasas nucleares y rentabilidades financieras

Las centrales nucleares continuarán aportando al fondo mediante una tasa basada en la electricidad que producen cada año hasta que se produzcan los cierres de las plantas, programados para llevarse a cabo de manera progresiva entre 2027 y 2035. Recientemente, el Ministerio para la Transición Ecológica, liderado por Teresa Ribera, aprobó un aumento significativo del 30% de la tasa que pagan las nucleares. Esta medida se ha tomado para ajustar los ingresos previstos a los gastos que implicará el nuevo Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR), que contempla la construcción de siete almacenes temporales para almacenar los desechos nucleares durante unas décadas y un enorme cementerio nuclear definitivo para depositar los residuos permanentemente.

Según las estimaciones de Enresa, el costo total de todas las operaciones que quedan por realizar durante este siglo asciende a 20.200 millones de euros, una cifra que es más del doble de la cantidad que actualmente alberga el fondo.

A pesar de esto, el grueso del dinero acumulado en el fondo no se gastará hasta la clausura de las centrales nucleares y la futura construcción de todos estos almacenes para albergar los residuos nucleares. Mientras tanto, el Estado español invierte una gran parte de las cantidades acumuladas para obtener rentabilidades que aumenten el Fondo para la Financiación de las Actividades del Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR).

En 2023, las centrales nucleares contribuyeron con 461 millones de euros mediante el pago de la tasa a Enresa. Además, los ingresos financieros procedentes de las inversiones realizadas con el dinero del fondo ascendieron a casi 626 millones de euros. En total, la inyección al fondo superó los 1.160 millones de euros el año pasado, y los gastos en los diferentes desmantelamientos en marcha y los programas de gestión de residuos fueron de 429 millones. Esto llevó a que el dinero guardado en el fondo se disparara hasta los 8.004 millones de euros, con un incremento neto de 732 millones en sólo doce meses.

La estrategia de inversión de Enresa

Enresa atribuye el notable incremento de los ingresos financieros durante el pasado año al buen comportamiento de los mercados en general. Sin embargo, no detalló los movimientos específicos que han propiciado el aumento excepcional de la rentabilidad financiera.

La cartera de activos financieros de Enresa se valoró en 7.385 millones de euros a finales de 2023. Durante el año pasado, se produjeron vencimientos milmillonarios, lo que empujó al grupo a ejecutar nuevas inversiones. Para ello, Enresa ha contratado a la consultora financiera AFI para obtener asesoramiento especializado que les permita invertir en mercados cada vez más complejos y ejecutar operaciones cada vez más sofisticadas para obtener rentabilidad suficiente.

Durante años, Enresa había seguido un modelo conservador en la gestión de sus inversiones financieras, con una clara aversión al riesgo. No obstante, ahora planea realizar inversiones en productos más sofisticados en busca de rentabilidades más atractivas. Enresa puso en marcha ya en 2021 un plan de diversificación de sus inversiones que ha supuesto su entrada también en los mercados de renta variable internacional, en el inmobiliario y también en el de infraestructuras.

Por Daniel