La directora del ODEE de la Cambra de Comerç, Carme Poveda, en la presentación de un informe sobre la proporción de mujeres directivas en Catalunya.

La paridad en roles de liderazgo tardará 40 años, según el Observatori Dona Empresa i Economia

La situación de la paridad de género en los roles de liderazgo superior en las empresas es desalentadora, según informó el Observatori Dona Empresa i Economia (ODEE) de la Cambra de Comerç de Barcelona. El ODEE, que se dedica a la monitorización y análisis de la evolución de las mujeres en el mundo de los negocios, ha proporcionado una actualización preocupante de la situación de la paridad de género en los roles de liderazgo en las empresas.

Según el ODEE, a este ritmo, se necesitarán 40 años para lograr que el 40% de los puestos de alta dirección en las empresas estén ocupados por mujeres. La situación actual es sombría, con sólo un 23,5% de los cargos directivos ocupados por mujeres, un aumento de apenas el 0,7% en tres años. En puestos de dirección general, solo el 16,2% son ocupados por mujeres, mientras que en los consejos de administrativos, las mujeres representan el 18,8%.

Paridad en cargos directivos: un desafío persistente

El ODEE también señaló que la situación no mejora en las empresas recién fundadas en Cataluña, donde la presencia de mujeres en los consejos de administración no alcanza ni siquiera el 23%. Esta situación es aún más desconcertante teniendo en cuenta que las mujeres representan más de la mitad de las personas activas en el mercado laboral con formación universitaria y el 40% de quienes se inscriben en un MBA.

La directora del ODEE, Carme Poveda, junto con la presidenta, Marta Angerri, y la presidenta honoraria, Anna Mercadé, interpretaron los datos y ofrecieron su visión. Según ellas, una parte significativa del problema radica en que la legislación española tiende más a la sugerencia que a la obligación en términos de paridad de género, y en general, el nivel de cumplimiento por parte de las empresas es bajo.

Solo el 13% de las empresas a las que se aconseja por ley que tengan consejos ejecutivos paritarios lo cumplen. Y el porcentaje de empresas en Cataluña que han depositado sus planes de igualdad, una obligación legal, es inferior al 50%. Angerri y Mercadé subrayaron la gravedad de esta falta de cumplimiento, comparándola con el cumplimiento de las normas climáticas y de seguridad laboral.

Las tres líderes del ODEE insistieron en la necesidad de una ley que exija una cuota específica de mujeres en los roles de liderazgo superior. A pesar de que el porcentaje de directoras adjuntas es considerablemente mayor (28,7%) en comparación con otros roles funcionales, este fenómeno sugiere que las mujeres en roles de liderazgo están siendo relegadas a posiciones «en la sombra».

Las cuotas son una solución efectiva, según el ODEE. Los países que han implementado cuotas obligatorias por ley han progresado mucho más rápidamente hacia la paridad que los que no lo han hecho. Bélgica, Francia, Italia, Alemania, Austria, Portugal, Grecia y los Países Bajos han demostrado este avance, con una proporción de mujeres en sus consejos de administración que roza el 39%, comparado con el 31% en países como España que solo tienen recomendaciones.

Poveda instó a la adopción de la ley europea que exige a las empresas cotizadas tener un 40% de mujeres en puestos no ejecutivos o un 33% en puestos ejecutivos para junio de 2026. Además, celebró que el proyecto de ley español vaya más allá, incluyendo a las empresas de interés público con más de 250 empleados. Sin embargo, el proceso de aprobación se ha visto obstaculizado por la inestabilidad política.

La conclusión es clara: la paridad de género en los roles de liderazgo superior es una necesidad urgente. Al ritmo actual, no alcanzaremos la paridad hasta dentro de 40 años, lo cual es inaceptable. Se necesita un cambio legislativo y la adopción de cuotas obligatorias para acelerar este proceso y garantizar la igualdad de género en el lugar de trabajo.

Por Dani