El sector tecnológico ha vivido una jornada histórica con la caída de las acciones de Nvidia, que se desplomaron cerca de un 10% este martes, borrando 278.900 millones de dólares de valor en una sola sesión. Esta pérdida es la mayor en términos de capitalización de mercado en la historia de una acción estadounidense, lo que ha generado un efecto dominó en otros valores tecnológicos.

Según los analistas de Link Securities, «la fuerte corrección de Nvidia ha terminado arrastrando tras de sí a todo el sector tecnológico, con los inversores cuestionando nuevamente las exigentes valoraciones de muchas de estas compañías y aprovechando el pesimismo reinante para realizar beneficios en estos valores». Este fenómeno ha desencadenado una ola de ventas en el mercado, poniendo en tela de juicio la sostenibilidad de las actuales valoraciones del sector.

Las acciones de Nvidia rebotaron este miércoles, a pesar de haber comenzado la sesión a la baja y en medio de la noticia de una investigación antimonopolio de EEUU. El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DoJ) ha intensificado su escrutinio, emitiendo solicitudes legalmente vinculantes que obligan a los destinatarios a entregar la información solicitada. La investigación se centra en si Nvidia está complicando el cambio a otros proveedores y penalizando a los clientes que no utilizan exclusivamente sus chips, debido a su liderazgo en el campo de la inteligencia artificial (IA).

Investigación Antimonopolio y Temores del Mercado

Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, comenta: «Ahora sabemos que las acusaciones antimonopolio son parte de la vida diaria de todas las grandes empresas tecnológicas. Van y vienen sin hacer demasiado daño a los potenciales de crecimiento de estas grandes tecnológicas, ya que muchas de ellas son monopolios naturales y otras se benefician naturalmente de sus posiciones dominantes en el mercado. Pero la noticia llega en un momento en el que Nvidia es vulnerable».

Hace apenas una semana, Nvidia había publicado unos resultados espectaculares, dando un pronóstico sólido para el trimestre actual. Además, la empresa anunció una gran recompra de acciones y abordó los problemas relacionados con el retraso del chip Blackwell diciendo que no había nada de qué preocuparse. Sin embargo, los inversores se centraron en los problemas potenciales, como qué pasaría si las grandes tecnológicas redujeran su gasto en inteligencia artificial.

Esto ha intensificado el temor en los mercados financieros, que ahora centran su atención en el informe de empleo de EEUU de agosto, que se dará a conocer el viernes. Este informe se ha convertido en un factor determinante para las bolsas mundiales, ya que podría ofrecer una visión más clara sobre la salud de la economía estadounidense y, por ende, sobre el futuro del gasto en tecnología.

La volatilidad actual en el sector tecnológico, exacerbada por la corrección de Nvidia, ha dejado a los inversores en una posición incierta, en la que cada noticia y cada dato económico se examinan con lupa. La próxima publicación del informe de empleo de EEUU será crucial para determinar si esta tendencia de corrección se estabiliza o si, por el contrario, se profundiza, afectando aún más a las valoraciones del sector.

Para más información sobre el impacto de las investigaciones antimonopolio en el sector tecnológico, consulta el Financial Times.