La impresión 3D ha irrumpido en el negocio de la joyería para crear objetos únicos y personalizados. Desde la creación de prototipos hasta la producción final, esta tecnología ha demostrado ser una herramienta valiosa para la eficiencia y la innovación en la industria.
Dama3D, una empresa de consultoría con sede en Cerdanyola del Vallès (Barcelona), ha sido pionera en este campo. Su cofundador, Marco Marano, menciona que la impresión 3D ha sido aplicada en la joyería desde sus inicios, permitiendo la creación de diseños complejos y orgánicos. Anteriormente, los modelos de cera se hacían a mano, pero ahora se imprimen en 3D, mejorando la precisión y la eficiencia del proceso.
Aristocrazy, una empresa española que forma parte del Grupo Suárez, ha adoptado la impresión 3D por su potencial para mejorar la calidad y la rapidez de producción. Según Jorge Álvarez, diseñador y responsable técnico de diseño de Aristocrazy, la empresa utiliza la impresión 3D para analizar las formas, la ergonomía y los futuros costes de las joyas que producen.
El modelado en 3D no es tan sencillo como parece, ya que requiere un buen conocimiento de las herramientas del programa. Además, la precisión que ofrece la impresión 3D, que supera las centésimas de milímetro, es vital para garantizar la calidad de los productos.
Las impresoras 3D de hoy en día pueden imprimir en una amplia variedad de materiales. Según Álvarez, Aristocrazy utiliza impresoras de SLA (estereolitografía), que imprimen en cera para la producción y en resina para el trabajo en casa. También menciona la SLS (sinterización selectiva por láser), una tecnología que está evolucionando en la industria de la joyería.
La impresión 3D está comenzando a utilizarse no sólo para el prototipado, sino también para la producción de joyas. Dama3D colaboró recientemente con la firma barcelonesa La Manso en la producción de anillos impresos en 3D en resina para su colección con Florence Tétier, directora creativa de Jean Paul Gaultier.
Wearmint Shop, una empresa española que se dedica a la impresión 3D de complementos, utiliza el PLA (ácido poliláctico), un material procedente de recursos naturales como el almidón de maíz o la caña de azúcar. La empresa, fundada por Andrés Campos e Isabel López, se encarga de todo el proceso de producción, desde el diseño hasta la impresión final.
La sostenibilidad es también un factor clave en la empresa Suagongo. Su fundadora, Raquel Suárez, utiliza filamentos de origen vegetal y residuos de los posos de café y cáscaras de vieiras en sus impresiones 3D.
La impresión 3D está revolucionando la industria de la joyería, permitiendo la creación de diseños únicos, la optimización de tiempos y el uso de materiales innovadores. Aunque todavía queda camino por recorrer, la adopción de esta tecnología por parte de las empresas está en aumento, abriendo nuevas oportunidades para el emprendimiento y la innovación en la industria.
