Muere la escritora Rosa Regàs a los 90 años

Adiós a Rosa Regàs, una de las grandes de la literatura catalana

La laureada escritora y editora Rosa Regàs, quien se hizo famosa no sólo por sus prolíficas contribuciones a la literatura, sino también por su aparición en la serie basada en su libro ‘La abuela de verano’, falleció este miércoles a la edad de 90 años. La noticia de su muerte llega pocos meses después de la publicación de su último libro, ‘Un legado’, un diálogo con la periodista Lídia Penelo.

Regàs, una figura emblemática de la literatura catalana, es recordada por su impresionante catálogo de obras, entre ellas ‘Memoria de Almator’, ‘Azul’, ‘Luna lunera’ y ‘La canción de Dorotea’. Su novel ‘Azul’ le valió el Premio Nadal en 1994, mientras que ‘La canción de Dorotea’ le otorgó el Premio Planeta en 2001.

La gauche divine: una figura central en el mundo editorial

En su calidad de editora, Regàs trabajó codo a codo con Carlos Barral, fundó su propia editorial, Gaya Ciencia, y dedicó parte de su carrera a la traducción en la Organización de las Naciones Unidas. Su huella en la escena literaria de Barcelona es notable, habiendo desempeñado un papel activo en el movimiento cultural que reunió a autores, editores e intelectuales.

Regàs comenzó a escribir a la madura edad de 50 años, luego de haberse casado y tenido dos hijos. Durante su tiempo en la universidad, se codeó con figuras literarias destacadas como Miguel Barceló, Salvador Clotas y Paco Rico. Su influencia se extendió hasta el mundo del arte, siendo recordada también como la mujer que jugó al ajedrez con Marcel Duchamp en Cadaqués.

Genios de la edición: un legado de influencia

Regàs comenzó a trabajar en la editorial Seix Barral en 1964 y en 1969 fundó La Gaya Ciencia, una editorial dedicada a la literatura, arquitectura, política y poesía. En 1973, comenzó la colección de libros de bolsillo para niños Moby Dick. También dirigió las publicaciones ‘Cuadernos de la Gaya Ciencia’ y ‘Arquitectura Bis’.

Considerada una de las grandes figuras de la edición, Regàs se refirió a Carlos Barral como uno de los grandes genios de la edición. Su compromiso con la profesión quedó patente en su trabajo en todas las editoriales que fundó y dirigió.

Escritora tardía: un debut notable

En 1991, Rosa Regàs publicó su primera novela, ‘Memoria de Almator’, una obra centrada en la transformación que experimenta una mujer hacia la adultez. En 1994, fue nombrada directora del Ateneo Americano de la Casa de América de Madrid. Ese mismo año, ganó el Premio Nadal por su novela ‘Azul’. En 1997, publicó ‘Desde el mar’ y ‘La guía España: una nueva mirada’, y en 2001 ganó el Premio Planeta con la novela ‘La canción de Dorotea’.

Compromiso: una voz política

Regàs nunca temió expresar sus posturas políticas en sus obras. Desde sus novelas hasta sus ensayos, siempre abogó por el compromiso y la resistencia. En sus libros ‘El valor de la protesta’ (2004) y ‘La desgracia de ser mujer’, abordó temas como el machismo y la injusticia social desde un punto de vista económico, político y social.

Polémico paso por la política

Su paso por la política, específicamente como directora de la Biblioteca Nacional de España bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, no estuvo exento de controversia. Su gestión se vio marcada por un notable robo de manuscritos valiosos, y su intento de trasladar la estatua de Menéndez Pelayo del vestíbulo principal de la BNE al jardín, fue recibido con protestas.

Finalmente, Rosa Regàs abandonó el cargo en 2007, pero no sin antes dejar una huella inolvidable en el mundo de la literatura y la política española. Su último libro, ‘Un legado’, es una leve autobiografía de toda esa época, en la que endulza y pasa de puntillas sobre los momentos más duros de aquellos años y que demuestra que la memoria lima las aristas del pasado más difícil de asumir.