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En un mundo en constante evolución, incluso los sectores más aparentemente estables experimentan cambios significativos. Uno de estos es el sector de la promoción y construcción de viviendas en España, que ha sufrido una notable transformación en las dos últimas décadas. Impulsado por factores como el contexto económico, la falta de suelo y el cambio de hábitos de la población, este sector ha visto cómo su panorama ha cambiado drásticamente.

Para ilustrar esta transformación, un dato revelador: solo el 18% de las compraventas en España corresponden actualmente a la obra nueva, en comparación con el 50% que representaban entre 2007 y 2021. Este cambio en el sector inmobiliario queda destacado en un nuevo informe de la cátedra de empresa Vivienda y Futuro de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y la Associació de Promotors de Catalunya (APCE).

Este informe, titulado ‘Evolución del sector de la promoción y la construcción residencial en la última década: cambios, financiación y debilidades‘, es el quinto ‘policy brief’ publicado por la cátedra. Ha sido elaborado por Mia Torner, estudiante del doble grado de Derecho y Economía en la UPF, y coordinado por Josep Maria Raya, director de la cátedra y catedrático de Economía Aplicada en el TecnoCampus-UPF.

El estudio destaca que, a pesar de la crisis inmobiliaria y la pandemia del Covid-19, la industria promotora y constructora en Catalunya es más reducida pero también más sólida, saneada y profesionalizada. Sin embargo, también señala varios desafíos que el sector debe afrontar.

Uno de los puntos clave del informe es el efecto sobre los precios de la vivienda, especialmente en las zonas más tensionadas. Factores como la falta de suelo en los principales núcleos urbanos, la reducción de la financiación bancaria, el déficit de viviendas protegidas, el incremento de la demanda de alquiler y el aumento de los costes de los materiales han contribuido a esta situación. «El cambio que se ha producido en el sector durante los últimos 15 años nos ha llevado a la situación actual, en la que la demanda supera en mucho la producción y tensiona los mercados, especialmente el de alquiler», explica Josep Maria Raya.

Además de estos factores externos, el informe también señala un condicionante interno: las técnicas de construcción en España han evolucionado poco en los últimos años, posicionando el sector como uno de los más atrasados en la adopción de nuevas tecnologías. «Esto supone un reto para las empresas, que necesitan una transición hacia la industrialización y digitalización”, apunta Mia Torner.

El informe también resalta la necesidad de una mayor colaboración público-privada, tal como remarca Marc Torrent, director general de APCE. “Consideramos que es una herramienta fundamental para incrementar el parque asequible y social de viviendas. Necesitamos políticas públicas que fomenten este tipo de fórmulas y una dotación presupuestaria que nos acerque a los niveles europeos”.

El estudio de la cátedra Vivienda y Futuro identifica varios cambios significativos en el sector de la promoción y la construcción en Catalunya en la última década. Entre ellos se encuentran una mayor prudencia bancaria, una transición hacia una mayor demanda de alquiler debido al encarecimiento de la vivienda y la falta de ahorro previo, un aumento en los precios de las materias primas, las zonas tensionadas en los núcleos urbanos y el envejecimiento de la mano de obra.

Finalmente, la Associació de Promotors de Catalunya ha convocado la tercera edición de los Premios APCE, con el objetivo de reconocer la excelencia en el sector de la promoción y la construcción de vivienda. Estos premios buscan destacar el papel crucial del sector como generador de valor y motor de la economía, el progreso y el bienestar de la sociedad catalana. Los galardones cuentan con varias categorías, incluyendo Innovación y Tecnología, Sostenibilidad, Regeneración Urbana y Rehabilitación, Implicación en el Territorio y Compromiso Social.

Por Daniel