Electrolinera.

El uso de vehículos eléctricos está experimentando un crecimiento notable en España y en toda Europa, aunque a un ritmo más lento del esperado. La información revelada por Electromaps en septiembre de 2023 pone de relieve esta tendencia en ascenso. Según los datos, en ese mes, España contaba con 12.149 puntos de recarga de uso público, distribuidos en todo el país, aunque concentrados principalmente en las ciudades de Barcelona (1.381), Madrid (1.346) y Valencia (731).

La adopción de los vehículos eléctricos se refleja también en el aumento de las matriculaciones. Según Electromaps, en 2023, las matriculaciones de coches eléctricos en España crecieron un 69,4% con respecto al año anterior. Se registraron 51.716 turismos eléctricos puros, lo que representa un 5,4% del mercado, un aumento significativo en comparación con las 30.520 unidades registradas en 2022, que representaron el 3,8% del mercado. Además, los híbridos enchufables también experimentaron un crecimiento, con un aumento del 30,1%, pasando del 5,9% al 6,5% del mercado. En total, los vehículos enchufables cerraron el año con un 12% de las matriculaciones, un 45,4% más que en 2022.

El crecimiento del vehículo eléctrico no es un fenómeno aislado, sino que está respaldado por la legislación tanto de la Unión Europea como de España. El Reglamento Delegado (UE) 2015/962 de la Unión Europea establece que cada Estado miembro creará un Punto de Acceso Nacional, gestionado por la Dirección General de Tráfico del país, que reúna datos actualizados sobre tráfico y carreteras para los usuarios. Por su parte, la Ley 7/2021 de cambio climático y transición energética española obliga al Gobierno a proporcionar información sobre los puntos de recarga eléctrica para vehículos a través del Punto de Acceso Nacional gestionado por la Jefatura Central de Tráfico.

El Punto de Acceso Nacional es una herramienta esencial para facilitar el uso de vehículos eléctricos. Proporciona, en formato DATEX II, detalles sobre cada instalación de recarga. Esto incluye información sobre la ubicación de la estación, el horario de apertura, los tipos de servicios disponibles, las medidas de accesibilidad, los métodos de pago admitidos, el número de puntos de recarga y conectores disponibles, y detalles sobre el tipo de conector, formato, modo de carga, potencia y voltaje.

Estas medidas están diseñadas para facilitar la transición hacia una movilidad más sostenible y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La creciente infraestructura de recarga y el aumento en las matriculaciones de vehículos eléctricos son claras señales de que, a pesar de que el ritmo de crecimiento todavía puede estar por debajo de las expectativas, la transición hacia los vehículos eléctricos está en pleno proceso en España y en toda Europa.

A medida que más personas optan por los vehículos eléctricos y que la infraestructura de recarga sigue creciendo, es probable que veamos un aumento en la proporción de coches eléctricos en las carreteras españolas. Esto no solo es positivo desde el punto de vista ambiental, sino que también tiene el potencial de transformar la industria automotriz, la economía y la sociedad en general.

En este sentido, el aumento de los vehículos eléctricos y la infraestructura de recarga son una parte integral de la estrategia de transición energética de España y Europa. Estas tendencias, junto con las políticas y regulaciones que las respaldan, indican un cambio hacia un futuro más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Por Daniel