El Tribunal de Cuentas ha realizado la primera auditoría a la Casa de S.M. el Rey, concluyendo que las cuentas anuales presentan una imagen fiel y precisa del patrimonio y la situación financiera de la Casa de Su Majestad el Rey. Esta auditoría se ha llevado a cabo en cumplimiento de la modificación del Real Decreto Ley de reestructuración de la Casa del Rey 434/88, aprobado por el Consejo de Ministros en 2022, y un posterior convenio entre la Casa del Rey y el Tribunal de Cuentas.
La Casa del Rey publicó este informe de auditoría junto con sus cuentas anuales para el ejercicio 2023. Junto a estos documentos, se incluyó una nota del Jefe de la Casa de S.M. el Rey, Camilo Villarino, confirmando su conformidad con ambas informaciones. «Apruebo las cuentas anuales, formuladas de acuerdo con el Plan General de Contabilidad Pública correspondientes al ejercicio 2023. A dichas cuentas anuales se refiere el informe de auditoría emitido, con fecha 24 de junio de 2024, por el Tribunal de Cuentas», afirmó Villarino.
El informe reveló que la Casa del Rey recibió un total de 8.431.150,00 euros en 2023, a través de una transferencia de crédito establecida en los Presupuestos Generales del Estado para el programa «Jefatura del Estado». De este importe, 4.159.763,80 euros se destinaron a gastos de personal, incluyendo asignaciones para la Familia Real y otros sueldos y salarios. Además, se utilizaron 605.935,43 euros para cubrir cotizaciones sociales, formación de personal, acción social, economatos y comedores.
Desglose de los gastos de la Casa Real
Otros gastos de gestión ordinaria ascendieron a 2.520.927,02 euros, cubriendo costos como el alquiler de medios de transporte y equipos para procesos de información, primas de seguros, combustibles, material de oficina o comunicaciones telefónicas, entre otros.
Esta auditoría es la primera de su tipo realizada por el Tribunal de Cuentas, un órgano fiscalizador del Estado y del sector público, independiente de la Administración del Estado y que depende directamente de las Cortes. Esta iniciativa es parte de las medidas de transparencia y eficiencia implementadas por Felipe VI tras su proclamación como Rey en 2014. Hasta 2022, estos informes eran elaborados por la Intervención General del Estado. Sin embargo, por deseo voluntario del Rey, las finanzas a partir de 2023 y en adelante serán auditadas por el Tribunal de Cuentas.
El equipo específico designado por la presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano, llegó al Palacio de la Zarzuela a finales de enero para auditar la contabilidad de la Casa del Rey. La auditoría se basó en tres ejes: la revisión de documentación, la realización de entrevistas al personal de la Casa del Rey y la ejecución de pruebas analíticas. De hecho, la Casa del Rey tuvo hasta el 31 de marzo para presentar su contabilidad del ejercicio 2023.
La auditoría del Tribunal de Cuentas a la Casa del Rey representa un hito en términos de transparencia y rendición de cuentas, subrayando el compromiso de la Corona con la integridad financiera. El informe, que se concluyó antes del plazo del 30 de junio, proporciona una visión detallada de la situación financiera de la Casa del Rey, subrayando la rigurosidad y la transparencia con la que se manejan los recursos asignados a la Jefatura del Estado.
