El gigante energético español Iberdrola ha dado un paso más en su estrategia de inversión y financiación sostenible al realizar una emisión de bonos verdes en el euromercado por un importe total de 750 millones de euros. Según la documentación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la operación fue realizada el martes y ha suscitado un gran interés entre los inversores.
Los bonos emitidos por Iberdrola tienen un vencimiento establecido para el 18 de julio de 2034, y ofrecen un cupón del 3,625% anual. El precio de emisión, según se ha comunicado, se ha fijado en el 99,777% de su valor nominal, lo que supone un atractivo rendimiento para los inversores.
Fuerte respaldo de los inversores a Iberdrola
La emisión ha encontrado un «fuerte apoyo de los inversores», con una demanda que ha alcanzado más de 4.000 millones de euros. Este nivel de demanda ha multiplicado por más de cinco veces el importe que la empresa ha colocado en el mercado, mostrando la sólida confianza en la estrategia y perspectivas de Iberdrola.
En esta operación han participado más de 220 inversores de diversas nacionalidades. La colocación se ha distribuido principalmente en Francia (36%), seguida de Alemania (16%), el Reino Unido (17%), la región de Benelux (15%) y otros países europeos (16%).
Según Iberdrola, la compañía ha sabido aprovechar el favorable contexto internacional, caracterizado por un entorno de mercado estable tras la publicación de los resultados electorales en Francia, un acontecimiento que generó cierta volatilidad en los mercados durante las semanas anteriores.
La operación ha contado con la participación de nueve bancos de relevancia mundial: BBVA, Bank of America, HSBC, Kutxabank Investment Norbolsa, Mizuho, Natixis, Standard Chartered, Unicredit y Wells Fargo. Todos ellos han jugado un papel fundamental en el éxito de la emisión, contribuyendo a su difusión y colocación entre los inversores.
Las emisiones de bonos verdes son una herramienta cada vez más utilizada por las empresas para financiar proyectos que contribuyen a la transición hacia una economía baja en carbono. En este sentido, ¿qué impacto puede tener la creciente popularidad de estos instrumentos financieros en la estrategia de inversión de las empresas y en el cumplimiento de los objetivos globales de sostenibilidad?

