Conmutación masiva antes del fin de su mandato
El gobernador de California, Gavin Newsom, ha anunciado la conmutación de las condenas a muerte de los 548 reclusos que permanecen en el corredor de la muerte del estado, el mayor del hemisferio occidental. Las penas pasarán a ser de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Newsom, que concluirá próximamente su mandato y será reemplazado por el también demócrata Xavier Becerra, ha comunicado la medida mediante una carta de tres páginas dirigida a «todos los californianos». Becerra se convertirá en el primer hispano en ocupar el cargo desde 1875.
En la carta, el gobernador señala que ha decidido ejercer su facultad constitucional de indulto para transformar todas las condenas capitales de California en penas de prisión permanente sin opción de libertad condicional. También recuerda que lleva casi tres décadas manifestando públicamente su oposición a las ejecuciones sancionadas por el Estado.
Una posición mantenida desde 2019
Cuando asumió la Gobernación en 2019, Newsom ya dejó clara su consideración de que la pena de muerte es «moralmente incorrecta». Ese mismo año decretó una moratoria sobre las ejecuciones durante su mandato.
El gobernador, que anteriormente fue alcalde de San Francisco y vicegobernador, afirmó en una entrevista emitida el domingo que estudia presentarse a la Presidencia de Estados Unidos en 2028. Newsom ha ganado visibilidad dentro de su partido por sus enfrentamientos con el presidente republicano Donald Trump en diversos asuntos.
Sin diferencias según el delito cometido
Newsom ha subrayado que la conmutación se aplicará a todos los condenados a muerte, sin distinciones en función de los delitos por los que fueron sentenciados. El gobernador reconoce que algunas personas consideran que no debería concederse clemencia a los responsables de los crímenes más graves.
Sin embargo, sostiene que, tras estudiar las distintas categorías de delitos castigados con la pena capital y las características de los condenados, establecer diferencias entre crímenes y delincuentes al otorgar clemencia crearía dos categorías de víctimas de asesinato: aquellas cuyos asesinos merecen la pena de muerte y todas las demás.
Por ello, ha defendido que impondrá la misma medida a todas las personas condenadas a muerte: cadena perpetua sin libertad condicional, que ha definido como el castigo más severo que puede imponer legalmente y que California puede aplicar de manera ética. «Estos delincuentes morirán en prisión, pero no a manos nuestras», ha señalado.
La pena capital continúa vigente en California
La pena capital sigue contemplada como opción de condena en California, salvo que los votantes o la legislatura decidan abolirla. Además, futuros gobernadores podrían restablecer las ejecuciones.
La última ejecución en el estado se produjo en 2006, durante el mandato del gobernador republicano Arnold Schwarzenegger. En 2016, los ciudadanos rechazaron un referéndum para abolir las ejecuciones, aunque aprobaron otra iniciativa destinada a reformar y acelerar el proceso.
Por su parte, el fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, Nathan Hochman, ha afirmado que su oficina seguirá «evaluando cada caso que pueda ser objeto de la pena de muerte con el rigor, el cuidado y la moderación que exigen estas decisiones».

