El mundo del fútbol se vistió de luto este domingo con la noticia de la muerte del exfutbolista y actual director de competiciones de LaLiga, Luis Gil Torres. Gil, quien había servido anteriormente como secretario general de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), falleció a los 48 años, una noticia que fue compartida por Javier Tebas, el máximo dirigente del colectivo de clubes.
La muerte de Gil deja un vacío profundo en el fútbol español y en LaLiga. Tebas, en un mensaje publicado en su cuenta oficial, recordó a Gil no solo por su contribución profesional al deporte, sino también por el espíritu de compañerismo, su lealtad y liderazgo. A lo largo de su carrera, Gil mostró una dedicación incansable al fútbol y aportó una visión única desde el punto de vista del jugador profesional.
Luis Gil, nacido en Pobla de Vallbona (Valencia) el 28 de enero de 1976, disfrutó de una carrera profesional como futbolista entre 1996 y 2010, durante la cual jugó para clubes como Mallorca, SD Logroñés, Gimnástic de Tarragona, Murcia, Sevilla, Polideportivo Ejido, Elche, Tenerife, Alicante y Alcoyano. Tras su retiro, volvió a los campos, pero esta vez en un papel administrativo, sirviendo en la junta directiva de la AFE y luego pasando a LaLiga.
En LaLiga, Gil se desempeñó como director de competiciones y también fue responsable de la Oficina del Jugador desde julio de 2017. Su trabajo se centró en mejorar el bienestar de los futbolistas y en coordinar con otras instituciones para la elaboración de los calendarios y el diseño de las competiciones.
El legado de Gil en LaLiga es innegable. La organización reconoció en un comunicado el vacío personal y profesional que deja Gil, tanto en LaLiga como en la industria del fútbol en general. «Le echaremos de menos. Descansa en paz, amigo y compañero», decía el comunicado.
Además de su contribución profesional, Gil es recordado por su calidad humana y compañerismo. «Luis Gil era, por encima de todo, una grandísima persona, y uno de los mejores compañeros que se pueden tener. En lo profesional era de las personas más dedicadas y trabajadoras en la industria del fútbol, siempre atento, colaborativo y dispuesto a ayudar», apuntaba LaLiga en su comunicado.
La triste noticia ha llevado a la comunidad del fútbol a expresar su apoyo a la familia de Gil. En estos momentos de duelo, LaLiga y el colectivo de clubes envían sus pensamientos de fe, paz y consuelo a su esposa Lola y a sus hijos Gabriela y Luca.
La muerte de Luis Gil Torres es un golpe duro para el fútbol español y su legado en el deporte, tanto como jugador, como administrador y como persona, será recordado por muchos años. Su integridad y su dedicación al fútbol seguirán siendo una inspiración para las futuras generaciones de futbolistas y administradores del deporte.

