El profesor Charles Herrou da indicaciones a un grupo de alumnos de 4º de ESO del Col·legi Montserrat para construir un barco que botarán el 11 de mayo en Barcelona.

En una iniciativa innovadora y práctica, estudiantes de cuarto de ESO del Col·legi Montserrat en Vallvidrera, Barcelona, han estado trabajando en la construcción de un velero. Durante seis semanas, los alumnos y alumnas transformaron su escuela en un astillero improvisado y se convirtieron en constructores de un velero de 3.35 metros de largo y 1.5 metros de ancho. La embarcación se botará en la playa del Somorrostro en poco más de una semana, un evento que promete ser un hito social.

La iniciativa surgió de la asignatura Stem y del proyecto Harbors, un programa que busca incentivar la construcción de barcos en escuelas y que ha sido respaldado por la financiación europea del EiT Urban Mobility y el apoyo de Barcelona Activa.

La experiencia ha sido un gran éxito, según los alumnos y alumnas que participaron en el proyecto. Paula García, una de las estudiantes, destacó el valor del trabajo en grupo. El proyecto comenzó con una introducción a la realidad de Barcelona respecto al mar y su relación histórica con el Mediterráneo. Posteriormente, se introdujeron conceptos como la sostenibilidad y el cambio climático, antes de pasar a la fase de construcción del velero, guiados por el arquitecto Charles Herrou.

Herrou, un francés de 29 años, se instaló en la capital catalana durante estas semanas para guiar a los jóvenes en la construcción del velero. Describió la experiencia como magnífica y destacó la energía y la minuciosidad que los jóvenes aportaron al proyecto.

La idea de participar en el proyecto Harbors fue introducida por Edenway, una consultoría vinculada a la sostenibilidad y familiar del centro educativo. En París, donde se inició el proyecto, se ha involucrado a colectivos en riesgo de exclusión social y se han construido hasta 15 veleros de este tipo desde 2022. El proyecto fue bien recibido en el Col·legi Montserrat, que se convirtió en el primer centro educativo de Sarrià-Sant Gervasi en sumarse a la iniciativa.

Además de construir el velero, los alumnos también crearon una página web en la que comercializaron ropa con el logotipo que ellos mismos diseñaron. Sólo queda por determinar el nombre del velero, para lo cual los estudiantes han instalado una urna en uno de los pasillos de la escuela para que la comunidad educativa pueda aportar ideas.

Mar Sánchez Izuel, la directora del colegio, defiende la cultura ‘maker’ y cree que es una excelente forma de involucrar a los jóvenes. Según ella, cuando se les da una alternativa atractiva, como la construcción de un barco, los jóvenes pueden olvidarse de sus teléfonos móviles y concentrarse en el proyecto.

María Blanco Domènech, una de las estudiantes y una de las promesas españolas en la categoría mixta de 420, será la que estrene oficialmente el velero que han construido. Blanco ya está clasificada para participar en el campeonato europeo en Eslovenia este verano, gracias a sus buenos resultados en Cádiz y San Sebastián.

Por Daniel