Enrique Vila-Matas (Barcelona, 1948) ha sido distinguido este martes con el Premio Nacional de las Letras Españolas, concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 50.000 euros. Considerado el mayor reconocimiento institucional de las letras hispanas después del Premio Cervantes, el galardón recae en un narrador singular, subversivo e inclasificable, creador de un universo literario propio.

El escritor catalán, candidato habitual al Nobel y al Premio Cervantes, recibe este reconocimiento por una trayectoria marcada por la experimentación, la metaliteratura y la difusa frontera entre la realidad y la ficción.

Un reconocimiento a su influencia en la narrativa contemporánea

El jurado ha destacado la «influencia decisiva en la narrativa contemporánea» de Vila-Matas y su aportación a la tradición borgiana en lengua española. El fallo subraya, asimismo, su «originalidad formal» y su «fidelidad al espíritu metaficcional de Cervantes» a lo largo de una dilatada y ejemplar carrera.

Según el dictamen, Vila-Matas encarna con maestría principios esenciales de la ficción posmoderna mediante un estilo en el que realidad y fabulación se entrecruzan con plena fluidez. A partir de esa línea imprecisa, construye una obra que conversa con la tradición al tiempo que la reinventa.

El jurado resalta que el autor convierte «la duda en método y la lectura en aventura», reivindicando la creación literaria como un arte basado en la inteligencia y el placer.

Un escritor subversivo e inclasificable

La decisión también valora su cuestionamiento de la autoridad narrativa, junto con una agudeza y un humor próximos al laconismo y la ironía. Estos rasgos sitúan a Vila-Matas entre los escritores más subversivos, de acuerdo con el jurado.

Su obra representa un proyecto creativo y arriesgado dentro de las letras hispánicas. A través de un recorrido metaliterario sustentado en la cita, el mestizaje y el juego ensayístico, explora en profundidad la novela, la autoría, la identidad personal y el futuro de la escritura.

El fallo define su creación como profundamente filosófica, poética y libérrima. También señala que reflexiona sobre la función de la literatura en el mundo actual y dialoga con la obra de otros autores inconformistas y arriesgados, capaces de enfrentarse al fracaso desde una suerte de abismo propio. De esta forma, levanta un canon particular conectado de manera perdurable con los valores esenciales de lo humano.

Para el jurado, es un «maestro del quiebro y especialista en abrir nuevos frentes»: un autor inclasificable y sorprendente cuya agudeza y pasión literaria le han consolidado como una figura reconocida internacionalmente.

Trayectoria y principales obras

Enrique Vila-Matas, de 78 años, estudió Derecho y Periodismo, y comenzó su carrera profesional como redactor en la revista cinematográfica Fotogramas. Su obra, traducida a una treintena de idiomas, incluye novelas como El viaje vertical (1999), Bartleby y compañía (2000), París no se acaba nunca (2003), Doctor Pasavento (2005), Ocho entrevistas inventadas (2024) y Canon de cámara oscura (2025).

También ha publicado libros de relatos como Suicidios ejemplares (1991), Hijos sin hijos (1993), Exploradores del abismo (2007) y la recopilación Recuerdos inventados (1994). Entre sus ensayos figuran El viajero más lento (1992), Desde la ciudad nerviosa (2000), Y Pasavento ya no estaba (2008) y La locura (2024).

Una carrera reconocida dentro y fuera de España

Entre sus numerosos premios se encuentra el Premio Ciudad de Barcelona por Bartleby y compañía, obtenido en 2001. Esta novela recibió en 2002 el Prix du Meilleur Livre Étranger en Francia y el Fernando Aguirre-Libralire. Ese mismo año obtuvo el Premio Herralde de Novela por El mal de Montano, obra que consiguió además el Nacional de la Crítica y el Prix Médicis étranger en 2003.

En 2006 ganó el Premio Internazionale Ennio Flaiano de Narrativa, los premios Fundación Lara a la mejor novela del año y de la Real Academia Española por Doctor Pasavento. En 2014 recibió el Formentor de las Letras por el conjunto de su obra.

Fue nombrado Caballero de la Legión de Honor francesa en 2006. En 2009 recibió el título de doctor honoris causa en Letras por la Universidad de los Andes (ULA) de Mérida, Venezuela, y en 2013 fue designado Oficial de la Orden de las Artes y las Letras por el Gobierno de Francia.

El relevo de María Victoria Atencia

El Premio Nacional de las Letras Españolas reconoce el conjunto de la labor literaria, en cualquiera de las lenguas españolas, de un autor o autora de nacionalidad española cuya obra forme parte de la literatura española actual.

Vila-Matas sucede a María Victoria Atencia, vencedora de la edición anterior, y se incorpora a una relación de premiados en la que figuran Manuel Rivas, Cristina Fernández Cubas, Luis Landero, Rosa Montero, José María Merino Sánchez, Luis Mateo Díez, Francisca Aguirre y Bernardo Atxaga.