¿Elecciones libres y justas? El papel de la dark web en países poco democráticos

El año 2024 se perfila como un hito en la historia de la democracia global, con más de 60 países programados para celebrar elecciones, lo que representa a más de la mitad de la población mundial ejerciendo su derecho a elegir a sus líderes. Sin embargo, esta celebración se ve ensombrecida por la realidad de que no todas las elecciones serán libres, justas e iguales. De hecho, la internet juega un papel cada vez más importante en este escenario, a menudo de formas alarmantes.

Según una investigación realizada por la empresa de ciberseguridad NordVPN, en 2023, el número de nuevas publicaciones en foros sobre elecciones en la dark web aumentó un 394% en comparación con 2022. Solo en los primeros dos meses de 2024, se han publicado casi la mitad de los mensajes del año anterior. Sorprendentemente, los foros en la dark web relacionados con la palabra clave “restricción” en contenidos sobre elecciones aumentaron casi la misma cantidad, un 380%.

“Cada vez que un gobierno anuncia un aumento de la vigilancia, restricciones de internet u otro tipo de restricciones, la gente recurre a herramientas de privacidad, como las VPN”, explica Laura Tyrylyte, responsable de relaciones públicas de Nord Security. “Por ejemplo, en 2024, cuando Pakistán impuso restricciones a internet, incluido el cierre de la red social X, la demanda de VPN en Pakistán se cuadruplicó en una semana”.

En periodos electorales, los hackers aumentan su actividad y atacan los procesos democráticos desde múltiples ángulos. Utilizan tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial (IA), para difundir desinformación de manera masiva y rápida, con el objetivo de influir en la opinión pública o sembrar dudas sobre el proceso electoral. Además de difundir información falsa, estos actores maliciosos aprovechan las vulnerabilidades informáticas para lanzar ataques contra la infraestructura electoral, desplegar malware, lanzar estafas, acceder a las bases de datos electorales para robar información confidencial de los votantes y venderla en la dark web, e incluso pueden manipular los resultados electorales comprometiendo el software que gestiona la votación y el recuento de votos.

En la dark web, los hackers buscan principalmente datos y herramientas que puedan ser utilizadas para interferir en las elecciones. En este mercado clandestino se comercia con información personal robada, credenciales para acceder a redes seguras y vulnerabilidades de software propietario. Los hackers utilizan estos foros oscuros para intercambiar consejos, estrategias y servicios que puedan ayudarles en sus ataques, beneficiándose del anonimato que ofrece la dark web para eludir la detección y el arresto.

Para proteger la integridad de las elecciones, los gobiernos y los organismos electorales deben adoptar una estrategia integral de ciberseguridad. Esto implica asegurar la infraestructura informática relacionada con las elecciones con medidas de protección actualizadas, monitorear continuamente las actividades sospechosas y mantener capacidades de respuesta rápida para hacer frente a posibles amenazas. Las auditorías periódicas de seguridad y las pruebas de penetración pueden identificar vulnerabilidades antes de que sean explotadas. Además, es esencial educar a los funcionarios electorales y al personal involucrado sobre las mejores prácticas de ciberseguridad y las amenazas más recientes para reforzar el aspecto humano de la seguridad digital. También es importante colaborar con agencias internacionales de ciberseguridad y aprovechar la inteligencia sobre amenazas para recibir alertas tempranas sobre amenazas emergentes.

Los usuarios, por su parte, deben adoptar prácticas de vigilancia online para protegerse, especialmente durante periodos delicados como las elecciones. Esto incluye revisar los correos electrónicos en busca de intentos de phishing, usar contraseñas robustas junto con sistemas de autenticación multifactor y actualizar periódicamente el software para mitigar cualquier posible vulnerabilidad. Además, debido al auge de las tecnologías de falsificación y clonación de voz, es fundamental mantener una actitud crítica ante los contenidos online. Estas tecnologías pueden crear sonidos y videos falsos muy convincentes, lo que hace cada vez más difícil distinguir el contenido real del manipulado. Por lo tanto, es esencial no confiar en todo lo que vemos u oímos online sin verificarlo previamente.

Las tecnologías de IA, incluyendo modelos como ChatGPT, son armas de doble filo en el contexto electoral. Aunque tienen el potencial de democratizar la información e implicar a los votantes de manera significativa en el proceso electoral, su capacidad para generar textos realistas y persuasivos también las convierte en herramientas poderosas para elaborar desinformación. Los actores malintencionados explotan estas tecnologías para producir y difundir rápidamente narrativas falsas a gran escala, desafiando la capacidad del público para discernir la verdad de la mentira, y socavando su confianza en el proceso electoral.

En países con regímenes poco democráticos, los gobiernos pueden explotar la dark web para manipular los procesos electorales de varias formas. Al operar desde el anonimato que ofrece la dark web, estas entidades pueden organizar campañas de desinformación, difundir noticias falsas y socavar la confianza pública en el sistema electoral sin que puedan establecerse vínculos fácilmente rastreables hasta ellas. También pueden dedicarse a la compra o venta de herramientas de hackeo o información sobre votantes, lo que les permite influir en el resultado de las elecciones de forma encubierta. Además, la dark web puede servir de plataforma para reclutar mercenarios cibernéticos que ataquen a los grupos de la oposición o interfieran en la infraestructura electoral, dificultando que se pueda vincular a los gobiernos con estos delitos.

Detectar el fraude organizado a través de la dark web requiere un enfoque diverso que combine esfuerzos tecnológicos, de investigación y de recopilación de información. Los especialistas en ciberseguridad y las autoridades suelen monitorear las actividades de la dark web en busca de transacciones sospechosas, filtraciones de datos o discusiones que puedan indicar planes para manipular los procesos electorales. Se aplican técnicas analíticas y forenses avanzadas para rastrear las huellas digitales dejadas por los atacantes, incluso en los espacios anónimos de la dark web. Es esencial que exista una colaboración entre las agencias internacionales de ciberseguridad, las organizaciones de monitoreo electoral y las empresas tecnológicas para compartir inteligencia e identificar patrones de comportamiento malicioso.

La población civil puede contrarrestar la censura en la red aprovechando varias tecnologías y estrategias de defensa claves. Las Redes Privadas Virtuales permiten a los usuarios cifrar su tráfico de internet y ocultar sus direcciones IP, eludiendo la censura y disfrutando de una mayor privacidad online. Los navegadores seguros como Tor ofrecen otra capa de anonimato porque redirigen el tráfico de internet a través de múltiples servidores para ocultar las huellas digitales de los usuarios. Las apps de mensajería cifradas garantizan una comunicación segura y libre de vigilancia. Y, más allá de la tecnología, la gente también puede participar en el activismo digital, apoyando campañas por una internet libre y abogando por cambios políticos que defiendan el derecho a la información y la libertad de expresión.

Para contrarrestar de forma eficaz la censura en internet, los usuarios cuentan con diversas herramientas a su disposición. Los servidores proxy ofrecen una función similar a las VPN porque actúan como intermediarios, si bien suelen carecer de cifrado, lo que los hace menos seguros. Los navegadores anónimos como Tor redirigen el tráfico a través de diferentes servidores, permitiendo acceder de forma privada a contenidos censurados. Además, el uso de servidores DNS privados permite eludir la censura ejecutada a nivel de DNS y ofrece una vía alternativa para acceder a internet sin interferencias. Las VPN desempeñan un papel esencial al cifrar el tráfico de internet y redirigirlo a través de servidores remotos, previniendo así que los proveedores de internet y los gobiernos bloqueen o rastreen las webs a las que acceden los usuarios. Esto hace que las VPN sean fundamentales para ejercer la libertad de expresión, especialmente en regiones que sufren de una censura estricta.

NordVPN apoya la libertad de expresión y el periodismo a través de iniciativas como proporcionar servicios VPN con precios reducidos a organizaciones sin ánimo de lucro, ofrecer acceso VPN gratis en casos extremos de censura o vulneraciones de la privacidad online, y crear un centro educativo con recursos sobre ciberseguridad. Estos esfuerzos buscan garantizar un acceso seguro y abierto a internet para los usuarios de todo el mundo, apoyando la igualdad social, la educación y la libertad de expresión como parte de su compromiso con los derechos digitales y la privacidad.