La revolución de la movilidad en el Port de Barcelona: la introducción de los catamaranes eléctricos
El jueves pasado, el Port de Barcelona estrenó su nuevo servicio de bus náutico, un avance revolucionario en términos de movilidad eco-amigable en la región. Este servicio de transporte se llevará a cabo a bordo de dos catamaranes eléctricos, una iniciativa única que promete revolucionar la movilidad en toda la zona.
El estreno de este servicio coincide con la Copa América de vela, que comenzará a finales de agosto. Aunque el servicio es una adición bienvenida a las celebraciones de la Copa América, su presencia permanente en el Port Vell promete cambiar la forma en que las personas se desplazan entre los dos extremos de la ciudad, que hasta ahora han estado mal conectados.
El viaje inaugural y el futuro del servicio
Las autoridades locales y los responsables del servicio, encabezados por el alcalde Jaume Collboni, realizaron el miércoles pasado el viaje inaugural entre el Moll de Drassanes y el de Llevant. El concurso para operar el servicio fue ganado por la compañía de movilidad internacional Alsa, según informó el director del Port Vell, David Pino.
La introducción de este servicio es un hito, ya que se había hablado de crear un servicio de este tipo durante más de 15 años. Finalmente, la competencia deportiva y tecnológica de este verano fue el catalizador que logró hacer realidad este proyecto.
Éxito a medio plazo
Según el presidente del puerto de Barcelona, Lluís Salvadó, cada año pasan por el puerto barcelonés un total de 25 millones de personas. Aunque el mercado de los servicios de transporte marítimo es complejo, Salvadó y Collboni confían en que la iniciativa tendrá éxito a medio plazo. Además, el bus náutico beneficiará a las 3.400 personas que trabajan en la Nueva Bocana, incluyendo a los 1.100 empleados de la firma de reparación de yates MB92 y a los 500 empleados de Norrsken.
Barcelona y su conexión con el mar
El alcalde destacó que «en Barcelona somos de mar«, y anunció que en las próximas semanas habrá más inauguraciones y anuncios relacionados con la reconexión de la ciudad con el mar. Estos proyectos representan una inversión municipal de casi 300 millones de euros, a los que se suman otros 120 millones en colaboración público-privada para acelerar una veintena de actuaciones en el Port Vell por la Copa América.
Funcionamiento del bus náutico
El recorrido del bus náutico será realizado por dos catamaranes, el Ecocat Dos y el Ecocat Tres. Ambas embarcaciones son cero emisiones, ya que son 100% eléctricas y funcionan con energía solar y conexión eléctrica. Las placas solares que llevan generarán el 40% de su consumo.
El servicio funcionará un mínimo de 12 horas al día, con frecuencias entre los 15 y 30 minutos. El recorrido entre los dos extremos de la ciudad, que hasta ahora debía realizarse en vehículo privado, en transporte público o a pie, durará unos 10 minutos. El servicio funcionará de 7.00 a 19.00 horas, según informó el responsable de Alsa en Catalunya, Pere Calvet.
Ahorro de emisiones y mejora de la calidad del aire
El uso de embarcaciones cero emisiones permitirá un ahorro de 180 toneladas anuales de CO₂. Además, este servicio representa una alternativa rápida y atractiva al transporte terrestre que contribuirá a descongestionar el tráfico rodado por los paseos Colom y Joan de Borbó.
Paradas del bus náutico
El bus náutico cuenta con una parada en el Moll Drassanes y otra en el de Llevant, donde se ubica en la nueva estación marítima que ocupa los antiguos tinglados, rehabilitados recientemente. Esta estación marítima está equipada con servicio de restauración, proporcionado por la empresa de comida saludable Honest Greens.
Características de los catamaranes
El Ecocat Dos tiene una eslora de 11,90 metros y una capacidad para 56 pasajeros; y el Ecocat Tres tiene una eslora de 14,70 metros y caben 84 pasajeros. Ambos modelos, diseñados por Naval Architecture Marine Engineering y construidos por el astillero cántabro Metaltec Naval, tienen una velocidad de crucero de cinco nudos y una autonomía de 8 horas de servicio ininterrumpido.
El modelo más pequeño, que hasta ahora daba servicio en Santander, está pintado por el artista Okuda y se quedará en Barcelona hasta que se construya otro similar al modelo más grande, lo cual se espera que ocurra dentro de un año aproximadamente.

