La startup española Esea, con origen en Menorca y sede en Barcelona, está llevando a cabo una revolución verde en la industria naval. Su último avance es el desarrollo de motores eléctricos fuerabordas, diseñados para reemplazar los motores diésel convencionales que, además de generar emisiones, contaminan las aguas. Este cambio innovador ha situado a Esea entre las 107 empresas que recibirán fondos del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) Naval.
La firma está actualmente en proceso de patentar sus sistemas de propulsión sostenibles en cuatro nuevos mercados. Con las ayudas públicas cubriendo el 60% de la inversión prevista, Esea ha iniciado una ronda de financiación para completar los fondos necesarios para implementar sus estrategias.
El Perte Naval, por su parte, movilizará cerca de 158 millones de euros entre inversión pública y privada para la ejecución de 65 proyectos destinados a modernizar los astilleros, promover la descarbonización de la industria marítima e impulsar las renovables marinas. Según el Ministerio de Industria, estas iniciativas contribuirán a la creación de 3.100 puestos de trabajo de calidad.
El proyecto dirigido por Reparaciones Navales Canarias (Zamakona Yards), Sail2 Future, en el que se integra Esea, ha recibido 6,9 millones de euros en ayudas para desarrollar soluciones en energías renovables marinas, contribuyendo a un nuevo modelo de transporte marítimo más sostenible.
El proyecto tractor con mayor dotación es el de Navantia-Pymar, que ha sido adjudicado con 57,8 millones de euros. Bajo el nombre de Inncodis, esta iniciativa prevé invertir un total de 120 millones en el impulso de energías renovables marinas y en buques de bajas emisiones, en la digitalización y en la implementación de procesos sostenibles en las actividades de esta industria, así como en un plan de formación y reciclaje profesional.
Marina Barcelona ha obtenido 8,4 millones de euros para el proyecto Econaval, que aplicará nuevas soluciones sostenibles en la construcción de embarcaciones y en el abastecimiento energético de sus instalaciones y de los barcos.
Por último, Soermar recibirá 7,5 millones para su proyecto Tecnaval, centrado en la digitalización y la aplicación de la tecnología para una mayor diversificación y sostenibilidad del tejido industrial naval.
Estos proyectos son un claro ejemplo de la apuesta de la industria naval por la sostenibilidad y la innovación, con el objetivo de reducir la huella de carbono y promover una economía más verde y sostenible. El apoyo financiero del Perte Naval es un claro indicativo de la importancia que el gobierno otorga a la sostenibilidad y la transición energética en uno de los sectores clave de la economía española.
