Una posible alianza para las elecciones del 29 de noviembre
El PSOE valora presentarse al Senado en candidaturas conjuntas con las fuerzas situadas a su izquierda para las elecciones del 29 de noviembre. Los socialistas consideran que esta fórmula podría permitirles lograr una mayoría absoluta progresista en la Cámara Alta y desplazar al PP de la posición que ha mantenido durante la legislatura.
Esta posibilidad no se contempla para el Congreso, donde el PSOE entiende que una coalición diluiría su marca y exigiría negociaciones complejas cuya posible rentabilidad electoral sería limitada. En el Senado, sin embargo, el sistema de elección abre una vía distinta.
El sistema electoral del Senado favorece la concentración del voto
En el Congreso, los escaños se distribuyen de manera relativamente proporcional, aunque condicionados por el tamaño de cada circunscripción. En el Senado, la lista más votada obtiene habitualmente tres de los cuatro senadores que se eligen en cada provincia, mientras que la segunda candidatura logra el cuarto. El resto de listas queda sin representación.
Por ello, la división del voto resulta especialmente perjudicial. El PSOE calcula además que la competencia de Vox puede restar apoyos al PP, sobre todo en las provincias del interior. Con el voto de la derecha repartido entre dos candidaturas y una lista única en la izquierda, los socialistas ven opciones de imponerse en territorios que actualmente consideran difíciles.
La mayoría del PP ha reforzado la oposición desde la Cámara Alta
La mayoría absoluta del PP en el Senado ha generado problemas al Ejecutivo durante esta legislatura, pese a que la Cámara Alta tiene un papel limitado en la elaboración de las leyes. En noviembre de 2023, Alberto Núñez Feijóo anunció que su partido iba a «defender España desde el Senado», y desde entonces la institución ha funcionado como un segundo frente de oposición.
El PP ha promovido hasta 14 conflictos de atribuciones ante el Tribunal Constitucional contra el Congreso o el Gobierno, frente a los cinco registrados entre 1977 y 2023. También ha impulsado siete comisiones de investigación, relacionadas con asuntos como el caso Koldo, la dana o el gran apagón.
Además, el Partido Popular modificó el Reglamento del Senado con el objetivo de prolongar la tramitación de la amnistía al ‘procés’. El Tribunal Constitucional declaró inconstitucional esa reforma en marzo de 2025, cuando el olvido penal ya había sido aprobado.
Los plazos y la falta de interlocutor complican el acuerdo
Para alterar la actual correlación de fuerzas, el PSOE necesita apoyos. Las formaciones del Frente Amplio —por ahora Movimiento Sumar, Más Madrid, Comunes e IU— han mostrado receptividad a la propuesta. No obstante, los socialistas todavía no disponen de un interlocutor definido con el que iniciar una negociación formal.
Los plazos también son ajustados. Las coaliciones pueden comunicarse a la Junta Electoral hasta el 16 de octubre, mientras que las candidaturas deben presentarse entre el 21 y el 26 de ese mes. El PSOE tendría que resolver si formaliza la coalición un día antes de que su comité federal, convocado para el 17 de octubre, ratifique sus propias listas.
El precedente de Eivissa i Formentera
El PSOE ya ha participado en acuerdos similares, aunque limitados a ámbitos territoriales concretos. En 2023, la candidatura Eivissa i Formentera al Senat, integrada por PSOE, Sumar, IU y Ara Eivissa, obtuvo el escaño de las Pitiusas. Sus integrantes han expresado públicamente su intención de repetir la fórmula.
A partir de ese precedente, la alianza podría extenderse a unas treinta circunscripciones, con Madrid como una de las prioridades.
Las estimaciones sobre el posible reparto de escaños
La plataforma Senadoras y Senadores por la Democracia presentó el martes en el Ateneo de Madrid una propuesta de candidaturas unitarias. Según sus cálculos, una coalición liderada por el PSOE alcanzaría 112 senadores, frente a los 84 del PP.
Por su parte, la diputada de Más Madrid Emilia Sánchez Pantoja sostiene en un análisis publicado en Agenda Pública que, si la izquierda hubiera concurrido en una lista unitaria en 2023, el PP habría perdido alrededor de 45 escaños y la izquierda habría logrado 117 senadores.
Estas proyecciones se refieren únicamente a los 208 senadores elegidos directamente. Los otros 58 son designados por los parlamentos autonómicos, en su mayoría controlados por el PP. Por tanto, ni siquiera un cambio de esta magnitud aseguraría por sí solo la mayoría absoluta de la Cámara.
Podemos y el reparto de las candidaturas, entre las incógnitas
La negociación deja abiertas cuestiones relevantes, como el papel de Podemos, la presencia de cada sigla en las papeletas y el reparto de responsabilidades en una eventual mayoría que debería gestionarse entre varios partidos.
Pese a esas dificultades, ninguna de ellas ha reducido por ahora el interés de las formaciones implicadas. Sobre el papel, las previsiones respaldan la opción de una candidatura conjunta, aunque el principal reto será alcanzar en una o dos semanas para el Senado un acuerdo que la izquierda aún no ha logrado para el Congreso.
