La red de Rodalies de Cataluña ha vuelto a sufrir una jornada de graves incidencias este miércoles después de que los maquinistas decidieran no prestar servicio al considerar que las infraestructuras ferroviarias no ofrecen las condiciones de seguridad necesarias.
Servicios suspendidos y falta de alternativas
El sindicato de maquinistas SEMAF comunicó por la mañana que sus afiliados no trabajarían durante la jornada debido a sus reservas sobre el estado de la red ferroviaria catalana. La decisión dejó líneas sin circulación, entre ellas la R1, que conecta el litoral norte de Barcelona con Girona.
Los usuarios se encontraron sin información suficiente y sin servicios alternativos de autobús para atender la demanda habitual de los trenes de cercanías. Rodalies difundió un único aviso en redes sociales: «Por causas ajenas a Rodalies no se puede garantizar la prestación del servicio». La compañía pidió disculpas y recomendó recurrir a otros medios de transporte.
Los informadores desplegados por la empresa, a petición de la Generalitat desde el inicio del episodio de temporales, tampoco disponían de datos fiables para orientar a los viajeros.
Los sindicatos reclaman informes de seguridad
El conflicto se originó el martes, cuando los maquinistas solicitaron, sin éxito según su versión, mayores garantías antes de reanudar el servicio tras el temporal del fin de semana. Los sindicatos exigieron acceder a los informes de las denominadas «marchas blancas», inspecciones realizadas con trenes vacíos, para recuperar la circulación en la R1 entre Barcelona y Portbou y en los servicios regionales de Tarragona.
Estos tramos ya habían sido validados por los técnicos de Adif. Sin embargo, los sindicatos mantuvieron su postura y señalaron que «sin informe no se puede circular».
Rodalies atribuye la situación a un conflicto laboral
El director de Rodalies, Òscar Playà, sostiene que la paralización no responde a razones de seguridad. En declaraciones a los medios, afirmó que se debe a «peticiones adicionales del sindicato de maquinistas» y aseguró que no existe «un problema de seguridad en la infraestructura».
Playà defendió que se han aplicado todos los protocolos de seguridad después de las lluvias, que dejaron registros superiores a los 300 litros por metro cuadrado en algunos puntos de Cataluña, y enmarcó la situación en un «conflicto laboral».
Las exigencias se intensifican tras el accidente de Gelida
Después del accidente mortal de un tren en Gelida, ocurrido el pasado enero, los sindicatos de maquinistas han endurecido sus demandas de seguridad en Cataluña. Denuncian que la red ferroviaria es más frágil de lo que Adif reconoce y ya han protagonizado varios plantones ante la dirección de Rodalies y la Generalitat.
En el trasfondo de estas discrepancias figura también el plan para transferir Rodalies a la Generalitat, una iniciativa rechazada por los maquinistas, que quieren mantener su dependencia de Renfe.
