Santi Serrat y Diego Yriarte, comisarios de la exposición sobre la historia de las regatas en el Museu Marítim.

Un paseo por la rica historia de la vela en Catalunya

Desde la aparición de las primeras competiciones hasta la formación de clubes náuticos y la evolución de la industria de la navegación recreativa, Catalunya ha jugado un papel vital en la escena náutica mundial. A medida que la ciudad de Barcelona se prepara para acoger la Copa América de vela, la competición más antigua que aún se disputa en el mundo, desde agosto, el Museu Marítim de Barcelona rinde homenaje a la rica tradición de la vela en Catalunya con una exposición gratuita que se puede visitar hasta el 10 de noviembre.

La exposición, titulada ‘Competir a mar. Regates de vela a Catalunya’, realiza una retrospectiva desde los inicios de la práctica local de este deporte, sin olvidar grandes gestas y anécdotas. Según el periodista experto en náutica Diego Yriarte, comisario de la exposición, junto a los también especialistas Santi Serrat, Francesc Cusí y German de Soler, la muestra se centra en rescatar del olvido la rica historia de la náutica deportiva en Catalunya.

Los inicios de la afición a la vela en Catalunya

Las primeras competiciones de remo en Catalunya, que se celebraron en Barcelona el 10 de junio de 1821, dieron paso a la creación de clubes náuticos. El primero de los cuales fue el de Tarragona, en el año 1878. Estos clubes, inicialmente centrados en la navegación a remo, más tarde evolucionaron hacia la vela.

Durante la década de 1960, los clubes de playa, abiertos a cualquier persona interesada, coexistían con los bañistas en la arena. Esta integración permitió crear una cantera de aficionados, de la que surgieron destacados deportistas de élite, medallistas olímpicos y participantes en las grandes regatas nacionales e internacionales.

La evolución de la industria náutica catalana

En los años 70, con la llegada del windsurf, se desarrolló una industria catalana de carácter familiar dedicada a la náutica recreativa. Según Santi Serrat, esta industria llegó a sumar más de 200 pequeños astilleros en los años 80, aunque la crisis y la aparición de grupos multinacionales provocaron su desaparición o absorción.

Medallistas olímpicos

La vela catalana también ha sumado medallistas olímpicos. La figura de Santiago Amat, medallista de bronce en Los Ángeles en 1932, es un ejemplo de los logros de los deportistas catalanes en este deporte.

La Zeleste 92 y la evolución de la tecnología náutica

La exposición también destaca la evolución de los materiales utilizados para las velas. En los inicios, eran de algodón y debían mojarse para cerrar los poros del tejido y evitar que dejaran traspasar el aire.

Una de las atracciones más destacadas de la exposición es la maqueta de la Zeleste 92, una embarcación de la clase mini de Albert Barguès, que participó en la regata de 1987.

El presente y futuro de la vela en Catalunya

Barcelona será la única ciudad en el mundo en acoger la Copa América y la competición a vela de los Juegos Olímpicos. Catalunya suma unos 34.000 practicantes de la vela federados, de los que 27.000 son escolares.

Sin embargo, hasta ahora no había ningún lugar en el que encontrar la historia de la competición a vela, algo que los comisarios de la exposición quieren remediar. Próximamente se hará un encuentro entre expertos y aficionados para hacer un reconocimiento de las fotografías antiguas que reúne el gran fondo del Museu Marítim, y así, como expresa Yriarte, «poder ir llenando los vacíos documentales de la historia de la vela en Catalunya».