La «baza» del falso rehén en la que encontró la muerte el jefe de la Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil

La Audiencia de Valladolid sentencia a Pablo Antonio S., alias ‘Chiqui’, a 42 años y seis meses de prisión

El pasado 1 de julio de 2022, una sangrienta madrugada en Santovenia de Pisuerga, Valladolid, marcó un violento cambio en la vida de Pablo Antonio S., alias ‘Chiqui’. En un acto de violencia, ‘Chiqui’ asesinó a su amigo Dionisio A. P., conocido como ‘Dioni’, y al teniente coronel de la Guardia Civil, Pedro Alfonso Casado. Este doble homicidio ha llevado a la Audiencia de Valladolid a imponer a ‘Chiqui’ una pena de 42 años y seis meses de cárcel.

El asesinato de ‘Dioni’ y el teniente coronel Casado suman 34 años y seis meses de la pena total. A estos se le suman dos años por tenencia ilícita de armas, específicamente un viejo fusil Mauser del calibre 7.57 en perfecto uso, y seis años más por tentativa de homicidio contra el hijo de ‘Dioni’. Sin embargo, ‘Chiqui’ fue absuelto por el delito de secuestro por el que también fue juzgado.

Detalles del caso y juicio

Según el fallo, Iván, el novio de la hijastra de ‘Chiqui’, se quedó voluntariamente en el piso en el que ‘Chiqui’ se atrincheró, y no quiso irse, actuando como una «baza» a favor de ‘Chiqui’. El hecho de que ‘Chiqui’ tuviera a Iván en la casa mientras amenazaba con estar armado con explosivos y pedía metadona para su adicción, fue un factor determinante para el despliegue de un operativo de la Guardia Civil.

La condena se basó en la decisión del jurado, que, tras dos días de deliberación, declaró a ‘Chiqui’ culpable de asesinato por el caso de ‘Dioni’, y de homicidio doloso y atentado en el caso del teniente coronel Casado. Por la muerte de ‘Dioni’, ‘Chiqui’ fue sentenciado a 16 años y seis meses de cárcel, con la atenuante de estado pasional.

Por la muerte del teniente coronel Casado, ‘Chiqui’ fue condenado a 18 años de prisión. El juez tuvo en cuenta la gravedad del hecho y la gran intensidad mostrada por ‘Chiqui’, así como su intención de matar, evidenciada por las reiteradas amenazas que hizo mientras se encontraba atrincherado.

Implicaciones del veredicto

La muerte del teniente coronel Casado fue considerada homicidio y no asesinato, ya que no fue un acto sorpresivo. El fallo sostiene que el disparo que impactó en la cabeza del agente fue el tercero efectuado esa madrugada por ‘Chiqui’, quien tras disparar a ‘Dioni’, también realizó otro disparo de «advertencia» dirigido al techo.

Además, ‘Chiqui’ fue condenado por homicidio en grado de tentativa contra Aitor, el hijo de ‘Dioni’. En este caso, la pena se redujo un grado debido a la atenuante de estado pasional. Se le prohibió a ‘Chiqui’ acercarse y comunicarse con los familiares de las víctimas durante los diez años siguientes al cumplimiento de su pena.

Finalmente, ‘Chiqui’ también deberá abonar 681.000 euros por daños «morales». Estos daños se distribuirán entre los familiares de las víctimas, con montos específicos asignados a cada uno.

El caso ha dejado una huella en la comunidad de Santovenia de Pisuerga, marcando un sombrío recordatorio de las consecuencias de la violencia y la importancia de la justicia penal.