el paraíso vacacional granadino de los Reyes Balduino y Fabiola de Bélgica

Al sur de la península ibérica, en la provincia de Granada, uno se encuentra con una joya escondida entre las cañas de azúcar y el azul incesante del mar mediterráneo. Se trata de la Finca de Motril, un rincón de paz, belleza y arquitectura tradicional granadina que, con sus 27,000 metros cuadrados de exuberantes jardines, ha encantado a muchos, incluyendo a la realeza de Bélgica. Los Reyes Balduino y Fabiola eligieron este lugar para escapar del bullicio y encontrar tranquilidad, dejando una huella imborrable en la historia de la finca.

Villa Astrida, como ahora se conoce a la finca, se distingue por su impresionante ubicación. A un lado, las olas de la Playa Granada rompen suavemente contra la orilla, mientras que al otro, las montañas majestuosas de la Sierra Nevada ofrecen un paisaje imponente. Este contraste entre el mar y la montaña fue uno de los principales atractivos que enamoraron a los reyes belgas. Rodeada de palmeras y plantas tropicales, la finca ofrecía un remanso de paz ideal para desconectar.

Descubriendo los Espacios de Villa Astrida

La finca se divide en varios espacios que reflejan la vida y la cultura de la región. La casa cuenta con un luminoso patio central presidido por una fuente, rodeado de columnas nazaríes y decorado con azulejos de Fajalauza. Este espacio acogedor era perfecto para reuniones familiares y momentos de reflexión.

Además, posee una capilla privada a la derecha del patio, donde se celebraban misas diarias, reflejando la profunda espiritualidad de los reyes. El interior de la casa cuenta con un amplio salón que servía como núcleo de la vida social y familiar, adornado con muebles y decoraciones típicamente granadinas.

Otro de los grandes atractivos de la vivienda es el jardín tropical que cuenta con palmeras de gran tamaño y plantas exóticas. Este era el lugar favorito de los reyes belgas para disfrutar de juegos en familia, como el ping-pong, y dar largos y relajantes paseos. También contaban con una tienda llamada ‘La Jaima del Encuentro’, regalada por el rey de Marruecos, donde los invitados encontraban sombra y descanso.

Villa Astrida: Un Tesoro Abierto al Público

Hoy, la finca ha abierto sus puertas al público para que todos puedan gozar de la magia y encanto que cautivó a los Reyes de Bélgica. Según su cuenta de Instagram, es un lugar donde, más allá de la visita, se pueden realizar celebraciones como almuerzos y cenas.

«Es un espacio tanto para el turista que viene para conocer la que fue la casa de vacaciones de los Reyes Balduino y Fabiola como para la persona que viene con un impulso de fe para conocer la vida espiritual de los reyes. También hay muchas empresas que celebran eventos aquí y disfrutan de este entorno que es único», aseguró Carlota Valenzuela, voluntaria de comunicación en Villa Astrida.

En el recinto podrás encontrar fotografías, videos caseros y objetos personales de la vida del Rey Balduino, además de disfrutar de la paz y los espacios que posee. Cabe resaltar que para los reyes belgas, más que una finca, este lugar era un refugio donde podían ser ellos mismos, alejados del protocolo y las formalidades.