El Consejo Económico y Social (CES) ha emitido una advertencia contra el nuevo marco de reglas fiscales que la Unión Europea está adoptando. Según el CES, estas reglas podrían lastrar la capacidad de países como España para financiar la inversión transformadora. Estas conclusiones son parte de su reciente ‘Informe sobre la Gobernanza Económica de la UE’, presidido por Antón Costas.
El CES ha instado a que, junto con la recuperación de la disciplina fiscal, la UE establezca mecanismos europeos permanentes de apoyo presupuestario y financiero a la inversión de los Estados. Esta recomendación surge con el objetivo de evitar el aumento de divergencias internas en el ritmo de transformación en los ámbitos ecológico y digital dentro de la UE.
En palabras de Antón Costas, «La Unión Europea tiene que decidir si quiere ser madrastra, como lo fue en la crisis de 2010, con un comportamiento rígido e inmisericorde; o si quiere ser hada madrina, como lo ha sido tras la crisis del covid». Este informe sobre las nuevas reglas fiscales ha sido coordinado por Antonio Romero, miembro del CES y ejecutivo de la CECA.
Según el CES, la extensión futura de mecanismos implementados en respuesta a la crisis del covid, tales como el Instrumento de Apoyo Temporal para Mitigar los Riesgos de Desempleo (SURE), y el programa de fondos europeos ‘Next Generation EU‘, junto con el avance en la unión bancaria, el mercado único de capitales y la integración fiscal, deberían acompañar la implantación del nuevo marco de disciplina fiscal. Todo esto, con el fin de evitar que este nuevo marco acabe estrangulando un crecimiento económico sostenible.
Las nuevas reglas fiscales, aprobadas por el Parlamento Europeo y que serán efectivas a partir de 2025, exigen a cada estado miembro con un nivel de deuda superior al 60% del PIB, o un déficit por encima del 3% del PIB, un plan de ajuste a cuatro años. Según estimaciones de la Autoridad Fiscal (Airef), del Banco de España y del Fondo Monetario Internacional (FMI), España necesitará un ajuste anual en el entorno del 0,63% del PIB en cada uno de los próximos cuatro años. Esto equivale a unos 9.900 millones de euros para cada ejercicio, con datos de PIB de 2024.
Antonio Romero, citando datos de Eurostat, señaló que 19 de los 27 miembros de la UE incumplen al menos uno de los dos umbrales (deuda y déficit) que obligan a un plan de ajuste del gasto. Este es un problema que, según el informe del CES, deja a los Estados más endeudados con un margen fiscal muy estrecho para financiar la inversión transformadora.
Finalmente, el informe del CES concluye que, aunque las nuevas reglas fiscales presentan mejoras, el nuevo marco continúa dificultando la política fiscal anticíclica de los estados miembros. Antonio Romero, coordinador del informe, sostiene que si no hay un mayor volumen de recursos europeos, será imposible hacer compatible la disciplina fiscal con las exigencias de inversión necesaria.

