El BNG acusa al PP de incitar la guerra para no apoyar a Ucrania

La tensión política y el conflicto en el escenario global pueden tener un impacto significativo en el bienestar mental y la salud emocional de las personas. El reciente conflicto entre Ucrania y Rusia no es una excepción. En una reunión reciente en el Parlamento Regional de Santiago, el Bloque Nacionalista Gallego (BNG), un partido que se autodenomina «la voz de Galicia en Europa», se negó a tomar partido por Ucrania frente a Rusia.

Esta decisión del BNG, tomada a pocos metros de distancia de un coche que recorría Santiago con un altavoz incorporado instando a la gente a asistir al mitin del BNG en el Multiusos do Sar, fue en respuesta a una proposición no de ley del Grupo Popular. La proposición instaba a una «máxima condena» a la invasión rusa. Sin embargo, en lugar de apoyar esta postura, los nacionalistas acusaron al PP de hacer un «llamamiento a la guerra» y compararon a Pedro Sánchez con José María Aznar por la guerra de Irak.

El BNG insistió en su identidad como una fuerza política «pacifista y antiimperialista», alegando que defienden la «paz rusa», la «paz venezolana», la «paz de Cuba» y la «paz de Nicaragua». En respuesta, Alberto Pazos, el portavoz del PP, acusó al BNG de tener siempre la «excusa perfecta» para no apoyar a una democracia.

El impacto del conflicto en la salud mental y el bienestar

El constante flujo de noticias sobre conflictos y tensiones políticas puede ser una fuente de estrés y ansiedad para muchas personas. La incertidumbre y el miedo asociados a estos eventos pueden llevar a un deterioro de la salud mental, resultando en condiciones como el trastorno de estrés postraumático, la depresión y el trastorno de ansiedad generalizada.

El texto de la propuesta del Grupo Popular, que recibió 12 votos a favor (PP, PSOE, Mixto) y cinco en contra del BNG, instaba a una condena de la invasión rusa de Ucrania y a un apoyo firme al pueblo ucraniano. También pedía el cese inmediato de la agresión bélica, la retirada de todos los medios militares rusos y el restablecimiento de las fronteras y la integridad territorial de Ucrania.

Además, el texto apoyaba las acciones de los aliados de la Unión Europea y de la OTAN para poner fin al conflicto y restaurar el orden internacional basado en el derecho y en reglas que Rusia había violado unilateralmente. También instaba a la Xunta de Galicia a colaborar en una respuesta humanitaria coordinada con el Gobierno de España, y a pedir al Ejecutivo estatal que intensifique los esfuerzos de apoyo a Ucrania en todos los ámbitos.

En respuesta a esta propuesta, Óscar Insua, del BNG, la calificó de «redoble de tambores» y un «llamamiento a la guerra, de la mano de la OTAN». Insua instó a abandonar el camino de las armas y la guerra y acusó al Gobierno de llevar a cabo una «política injerencista». También cargó contra la OTAN, comparando la situación en Ucrania con la de Irak, y acusó a los que apoyan al gobierno de Zelenski de buscar una «foto» con los americanos para beneficiar al «lobby» armamentístico.

Además, el BNG sacó a colación el «genocidio de Israel en Palestina», «apoyado por Vox» y que «el PP también se niega a condenar». Estas discusiones políticas, aunque necesarias, pueden aumentar el nivel de estrés y ansiedad en la población, lo que puede tener un impacto negativo en la salud mental y el bienestar general.

Es fundamental que, en momentos de conflicto y tensión, se preste atención a la salud mental y al bienestar de las personas. Se deben tomar medidas para garantizar que las personas tengan acceso a recursos y apoyo para manejar cualquier estrés o ansiedad que puedan experimentar como resultado de estos eventos.

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