Un incremento alarmante en los trastornos de salud mental entre jóvenes españoles: ¿Están las escuelas equipadas para manejarlo?
Los trastornos de salud mental se están convirtiendo de manera alarmante en una norma entre los niños, adolescentes y jóvenes españoles, según una reciente encuesta. El estudio, que involucró a 6.221 docentes, padres y madres, y enfermeras escolares, ha arrojado luz sobre un problema creciente que la sociedad no puede ignorar.
El 86,19% de las enfermeras escolares encuestadas afirmaron que atienden a algún menor con un diagnóstico relacionado con la salud mental. Aún más preocupante es que el 62% de estas enfermeras informaron haber atendido a un alumno que ha intentado suicidarse. Esta es una señal de que los trastornos de salud mental en los jóvenes están alcanzando niveles críticos, y que las escuelas necesitan estar mejor equipadas para manejarlos.
Las principales patologías que se presentan en los estudiantes diagnosticados incluyen hiperactividad o déficit de atención (81%), ansiedad (66,4%), intentos de suicidio y autolesiones (65,9%). Además, el 64,7% de las enfermeras escolares han detectado trastornos del espectro autista en su alumnado, mientras que el 56,9% ha observado trastornos del comportamiento. Otros trastornos notables incluyen trastornos de la conducta alimentaria (47,4%), depresión (40,1%), conductas destructivas o desafiantes (34%), adicciones (17,2%) y psicosis (6%).
Profesores y enfermeras escolares: ¿Desprovistos de herramientas adecuadas?
A pesar de la creciente incidencia de trastornos de salud mental entre los estudiantes, los profesores y las enfermeras escolares a menudo carecen de las herramientas adecuadas para ayudar a los alumnos. Solo el 20% de los centros escolares disponen de profesionales de enfermería, a pesar de la creciente demanda de su presencia en las escuelas.
Además, el 53% de los docentes encuestados afirmaron que su centro no dispone de protocolos de prevención, detección y formación sobre la salud mental del alumnado. A esto se suma el hecho de que el 43,8% de las enfermeras que trabajan en centros educativos no cuentan con protocolos con herramientas para atender al alumnado diagnosticado con un trastorno de salud mental.
“El estudio pone de manifiesto la necesidad de la implantación de la enfermera escolar en los centros educativos, una figura que resulta decisiva en el abordaje de los problemas de salud en general y también de salud mental”, ha sostenido la presidenta del sindicato de enfermería Satse, Laura Villaseñor.
La enfermera escolar desempeña un papel crucial en la prevención de problemas de salud mental, identificando factores de riesgo como conductas lesivas, el consumo de alcohol, tabaco o drogas, así como situaciones de baja autoestima, acoso escolar o problemas de socialización.
Además de lidiar con los crecientes problemas de salud mental de los alumnos, los profesores también están lidiando con sus propios problemas. El exceso de burocracia (80%), el exceso de alumnado (70%) y los problemas de convivencia en las aulas (70%) están afectando la salud mental del profesorado.
Pese a este panorama, nueve de cada diez padres ven preciso que se corrija la situación y un profesional sanitario sea el que atienda a los trastornos mentales de los alumnos -y profesores- en los centros educativos. Este estudio ha resaltado la necesidad de tomar medidas urgentes para abordar la creciente incidencia de trastornos de salud mental en las escuelas, y la imperante necesidad de proporcionar a los profesores y enfermeras escolares las herramientas y el apoyo necesarios para hacer frente a esta crisis.
