Salvando el Planeta con Economía: Un Vistazo al Pensamiento de Sir Partha Dasgupta

Sir Partha Dasgupta ha hecho una contribución crucial al pensamiento económico contemporáneo, al desarrollar un cuerpo de trabajo que enfatiza el peso que los ecosistemas deben tener en la formulación de estrategias para el crecimiento económico. Su obra seminal, La Economía de la Biodiversidad, encargada por el Gobierno británico en 2021, plantea un camino claro hacia la urgencia de salvar el planeta. Aunque el tiempo para actuar es escaso, el reconocido economista, y reciente ganador del premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA, no oculta su pesimismo.

Según Dasgupta, una gran parte de los ecosistemas más importantes del mundo se encuentran en países con credibilidad democrática cuestionable. En muchos casos, estos países tienen líderes que parecen indiferentes a la riqueza natural que poseen. Una solución que propone es pagar a estos países para que protejan su capital natural, un enfoque que ya se está implementando en algunos lugares. Por ejemplo, los gobiernos subsidian a los agricultores para que cuiden el terreno. En este modelo, quien vive río abajo paga a quien vive río arriba para mantener el ecosistema intacto.

La Gestión de los Recursos Naturales y el Rol de los Ciudadanos

Un desafío importante es determinar quién será responsable de supervisar la gestión de estas ayudas. Dasgupta sugiere que el control debería ser ejercido por quienes viven río abajo. Si el resto del mundo quiere evitar que Brasil deforeste el Amazonas, por ejemplo, debe pagar a Brasil para que proteja este bien público.

Dasgupta también ha propuesto la creación de una organización internacional autorizada para fiscalizar el uso de los océanos. Los océanos son un recurso compartido, y hay billones de euros en mercancías que navegan a través de ellos sin pagar nada. Si se impone una renta a los buques, los ingresos generados se podrían utilizar para pagar a países como Brasil, Indonesia y el Congo para que no deforesten sus bosques.

El cambio climático y la defensa de los recursos naturales son dos caras de la misma moneda, y no se pueden abordar de manera aislada. Dasgupta advierte que sería peligroso hacerlo. La regeneración de ciudades occidentales como Bilbao muestra que algunos proyectos de conservación han tenido éxito, pero la regulación y los precios, implementados a través de la regulación fiscal, han sido esenciales para su implementación.

Dasgupta sostiene que el Producto Interno Bruto (PIB) seguirá pesando mucho en la competencia entre países. Sin embargo, advierte que el PIB no tiene en cuenta la «minería del capital natural» y solo analiza una parte de la riqueza generada. No se valora los efectos de la destrucción del medio ambiente.

El Consumo, los Precios y el Futuro

Los ciudadanos pueden desempeñar un papel importante en el cambio de las tendencias de consumo. Según Dasgupta, necesitamos incentivos para cambiar nuestros hábitos de consumo, y el único que puede pensar es el precio. Si hay demasiados artículos en los supermercados, es porque son demasiado baratos. Para evitar el derroche, especialmente de alimentos, debemos estar dispuestos a pagar más por el capital natural.

Las proyecciones demográficas muestran que la población mundial se estabilizará en torno a los 10.000 millones de personas. Dasgupta ve esto como algo positivo, pero advierte que las personas tendrán que trabajar más años y que la edad de jubilación tendrá que retrasarse en función de la esperanza de vida. Si tenemos que renunciar a algunas cosas en nuestro nivel de vida para mantener baja la demanda total que hacemos a la naturaleza, entonces deberíamos estar dispuestos a hacerlo por el bien del planeta.

Dasgupta deja claro que debemos ser conscientes de nuestras acciones y de que no estamos pagando por muchas cosas que usamos. Necesitamos un cambio de mentalidad y un nuevo enfoque en nuestra relación con los recursos naturales si queremos tener alguna esperanza de preservar el planeta para las generaciones futuras.