El reciente intento de golpe de Estado militar en Bolivia el miércoles pasado, ha devuelto a la nación a un tiempo tumultuoso que data de mediados del siglo pasado. En 1964, Bolivia entró en una sucesión de asonadas castrenses inéditas, marcada por su frecuencia sin precedentes en cualquier otra parte del mundo.
El Presidente de Bolivia, Luis Arce, denunció un «golpe de Estado» el miércoles por la noche, llevado a cabo por el ahora destituido Comandante General del Ejército boliviano, Juan José Zuñiga. Los militares, fuertemente armados, atacaron con un tanque las puertas de la sede del Gobierno de Bolivia, bajo el mando de Zuñiga. Sin embargo, se retiraron después de que el presidente Arce realizara cambios radicales en el alto mando militar.
Historia política tumultuosa
La historia política de Bolivia, desde su independencia hace 180 años, ha sido una sucesión de regímenes autoritarios establecidos a través de más de treinta golpes militares. Según los registros, el promedio es de un gobierno cada veinticinco meses. A pesar de la frecuencia de estos golpes de Estado, el ex presidente Carlos Mesa (2003-2005) afirma en su libro «Presidentes de Bolivia, entre urnas y fusiles» (2003), que el país no ha sido víctima de tantos golpes de Estado como se cree en el extranjero. Según Mesa, la cifra de casi 200 golpes que a menudo se cita es «absolutamente arbitraria».
Un caso extremadamente inusual ocurrió en 1930, cuando el presidente Hernando Siles entregó el cargo a su gabinete de ministros. Este gobierno duró apenas 30 días antes de ser derrocado. La única presidenta de Bolivia, Lidia Gueiler, asumió el cargo en 1979 después de que fracasara el sangriento golpe del general Alberto Natusch Busch. Sin embargo, un año más tarde, otro general la derrocó.
A lo largo de sus 180 años de historia, Bolivia ha vivido 97 años bajo mandatos militares, 82 años bajo gobiernos civiles y un año bajo la dirección de juntas cívico-militares. Se han llevado a cabo 37 elecciones y con la investidura de Morales el próximo domingo, 29 presidentes electos habrán asumido el poder.
Estado Plurinacional en 2009
En 2003, el presidente Gonzalo Sánchez de Lozada renunció y su vicepresidente, Mesa, asumió el cargo. Bajo su presidencia, Bolivia fue refundada como un Estado Plurinacional en 2009. A pesar de un referéndum que rechazaba la reelección de Morales en 2016, Morales fue admitido nuevamente como candidato en las elecciones de 2019. Sin embargo, el escrutinio oficial se vio empañado por «graves irregularidades» según una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Las protestas estallaron tras las elecciones y Morales finalmente renunció, forzado por las Fuerzas Armadas. En medio de violentos enfrentamientos que dejaron al menos 37 muertos y más de 800 heridos, la senadora opositora Jeanine Áñez asumió como presidenta interina de Bolivia.
En octubre de 2020, Luis Arce, candidato del Movimiento al Socialismo (MAS) y ministro durante el gobierno de Evo Morales, ganó las elecciones presidenciales con el 55,1% de los votos. Asumió el cargo el 8 de noviembre. En marzo y abril de 2021 se celebraron elecciones subnacionales, en las que el MAS perdió terreno y solo consiguió tres de las nueve gobernaciones.
En marzo de 2021, la expresidenta Jeanine Áñez fue detenida y condenada a 10 años de cárcel en junio de 2022 por incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución. Por otro lado, Evo Morales regresó al país a finales de 2020 y comenzó a recuperar importancia política a pesar de las crecientes tensiones con el presidente Arce.
En septiembre de 2023, Morales anunció su candidatura a las elecciones presidenciales de 2025. Sin embargo, en diciembre, el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) de Bolivia emitió una sentencia que anulaba la figura de la reelección indefinida, lo que podría inhabilitar a Morales como candidato. La lucha interna entre los seguidores de Morales y de Arce culminó con la celebración de dos congresos del partido en 2024, marcando aún más la división dentro de la formación política.
