El 18 de febrero de 2022 ha quedado marcado en la historia meteorológica de China, al registrar un récord de contraste térmico nunca antes visto. Este término se refiere a la mayor diferencia registrada entre la temperatura más baja y la más alta observada en un mismo país durante un solo día. Los servicios meteorológicos locales informaron que en la localidad de Turhong, al norte de China, se registraron temperaturas de -52,3 grados centígrados. Por otro lado, en el municipio de Badu, en el extremo sur del país, se alcanzaron los 38 grados. Esta discrepancia de más de 90 grados es la mayor diferencia térmica registrada hasta la fecha en un solo día.
El anterior récord de contraste térmico se observó en 1954 en Estados Unidos, donde en una misma jornada se registraron 52 grados en una zona del país y 38 grados en otra. Es decir, el récord establecido este domingo en China supera por al menos un grado al anterior. Los expertos atribuyen esta diferencia tan radical a la ubicación geográfica de las zonas donde se registraron las temperaturas y a las condiciones atmosféricas extremadamente diferentes que están experimentando.
En este momento, China está experimentando una ola de frío extremo en el norte del país y una oleada de calor en el sur. El servicio meteorológico chino advierte del impacto de esta ola de frío en la franja norte y centro del país, que amenaza con hacer descender los termómetros más de 18 grados en un solo día. Mientras tanto, en la zona sur se han registrado temperaturas de más de 30 grados en pleno invierno. Los expertos afirman que esta situación no tiene precedentes, al menos no en estos extremos.
Estos extremos climáticos están ocurriendo justo antes del inicio del periodo vacacional conocido como el ‘festival de la primavera‘. Según informan las autoridades locales, algunas zonas del centro del país están experimentando las condiciones climáticas más adversas de los últimos quince años. En ciertos puntos, se ha tenido que activar por primera vez desde 2010 una alerta por temperaturas extremas.
La gran pregunta que queda por responder es cómo este impresionante contraste térmico afectará a la vida diaria en China. ¿Cómo se adaptarán los ciudadanos a estas condiciones extremas? ¿Cómo afectará a los sistemas de transporte durante el festival de la primavera? ¿Cómo afectará a los deportes al aire libre y a los entrenamientos de los atletas? ¿Qué medidas de emergencia se están tomando para proteger a las personas y a la infraestructura? ¿Podría este contraste térmico tener algún impacto en el rendimiento de los atletas chinos en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno? Y, por último, ¿qué nos dice este récord sobre el cambio climático y nuestras predicciones para el futuro?
Estas son solo algunas de las preguntas que surgen a raíz de este récord de contraste térmico. Mientras tanto, los científicos y meteorólogos seguirán monitoreando de cerca la situación, en un esfuerzo por comprender mejor esta asombrosa hazaña de la naturaleza y sus posibles implicaciones.
