La empresa de vehículos de transporte con conductor (VTC) Cabify ha llevado a cabo una serie de despidos en España entre enero y abril de este año. A pesar de esta reducción de personal, la empresa insiste en que estos despidos no afectan a su plan estratégico ni a su hoja de ruta. Este es un paso más en la dirección que la empresa ha trazado hacia su debut en la bolsa.
Cabify anunció sus planes de salir a bolsa en enero de 2023, marcando un hito en su trayectoria empresarial. A pesar de este anuncio, la compañía ha ido postergando este proceso, que no se vislumbra, por el momento, en el corto plazo. Según fuentes cercanas al BME, no se han recibido comentarios sobre estos planes. Morgan Stanley ha trabajado con la empresa como coordinador global de la futura oferta pública de venta (OPV).
La empresa de movilidad fundada por Juan de Antonio está en pleno proceso de salida de Rakuten, su principal accionista. Durante este proceso, Cabify ha captado financiación por 110 millones de dólares, aproximadamente 101,6 millones de euros. Entre los inversores se encuentran Orilla Asset Management, sociedad de inversión de la familia directa de Francisco Riberas (Gestamp), y AXIS a través de Fond-ICO Next Tech.
El pasado otoño, la empresa reestructuró su deuda con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al que le adeuda 60 millones de euros. A principios de este año, la compañía de movilidad levantó 15 millones de euros de deuda a través de una ronda liderada por el brazo inversor de startups de BBVA llamado Spark.
Este proceso de reordenamiento financiero ha venido acompañado de una reestructuración interna de la compañía en cuanto a su personal laboral. Esta reestructuración comenzó entre octubre y noviembre, durante las reuniones de cargos ejecutivos e intermedios de la empresa, denominadas all hands. Durante estas reuniones se discutió ElPlanTM, una estrategia que supondría unos mayores ratios de trabajo en la compañía.
En febrero de este año, la empresa anunció un cambio en la retribución de los trabajadores, dando un mayor peso al bonus frente al fijo. Este cambio generó cierta inquietud entre los empleados, algunos de los cuales decidieron abandonar la empresa.
Un mes más tarde, en dos tandas, una a mediados de marzo y otra a mitad de abril, se llevaron a cabo los despidos. En total, cerca de 29 personas salieron de Cabify, un número que, según la legislación laboral española, queda a un solo despido de tener que activar un ERE.
A pesar de estos despidos, la empresa insiste en que seguirá apoyando a los afectados y afectadas para que puedan encontrar una nueva oportunidad laboral lo antes posible. Este proceso de reestructuración coincidió con la venta de cientos de licencias de VTC que Cabify había ganado previamente en los tribunales al Gobierno de la Comunidad de Madrid.
A pesar de la reestructuración y los despidos, la compañía destaca sus números de empleo. Cuenta con unos 600 empleados en España y 1.200 a nivel global, y ha experimentado un crecimiento en la plantilla del 22% en el último año (2023). Cabify sigue buscando talento para reforzar diferentes áreas de la compañía, como reflejan las más de 40 vacantes que actualmente tiene abiertas.
