La Semana Santa en la ciudad de Sevilla es sinónimo de tradición y devoción. Uno de los eventos más emblemáticos que se celebra en esta época es la estación de penitencia realizada por la Hermandad de las Penas de San Vicente en la tarde del Lunes Santo. Esta procesión parte desde la parroquia ubicada en la calle Cardenal Cisneros.

La procesión es un espectáculo para los sentidos, particularmente para la vista, ya que se puede apreciar un cortejo con numerosos detalles en sus insignias y en los pasos procesionales de Nuestro Padre Jesús de las Penas y Nuestra Señora de los Dolores. En los últimos años, la corporación ha realizado varias modificaciones en el itinerario de vuelta.

Actualmente, la cofradía retorna por entornos únicos como la calle Sagasta, Jovellanos y la capillita de San José. Numerosas personas acompañan al cortejo procesional en estos lugares, apoyándolo hasta su entrada en el templo, que suele ser alrededor de las dos menos diez de la madrugada en la Semana Santa de Sevilla.

El itinerario de la cofradía incluye calles y plazas emblemáticas como Cardenal Cisneros, San Vicente, Alfonso XII, plaza del Duque de la Victoria, carrera oficial, Cardenal Carlos Amigo, Placentines, Francos, Villegas, plaza del Salvador, Sagasta, Jovellanos, Tetuán, Velázquez, O´Donnell, Campana, plaza del Duque de la Victoria, Alfonso XII, Santa Vicenta María, Virgen de los Buenos Libros y Cardenal Cisneros.

La procesión cuenta con la participación de 800 nazarenos, cuyo paso dura aproximadamente 30 minutos. La hermandad tiene cerca de 1800 hermanos, siendo el Hermano mayor José Luis Caballero Ávila. Los costaleros son 35 y 36 y el capataz es Antonio Santiago. Las túnicas utilizadas son de ruán, de cola, con cinturón de esparto. La procesión consta de dos pasos y la música la proporciona la banda de música del Maestro Tejera.

Las figuras protagonistas de la procesión son Nuestro Padre Jesús de las Penas, una imagen atribuida al círculo de Pedro Roldán, y la Virgen de los Dolores, una talla anónima atribuida a Blas Molner del siglo XVIII.

La parroquia de San Vicente, desde donde parte la procesión, es una iglesia gótico-mudéjar que se levantó en el interior del recinto amurallado de la ciudad durante el siglo XIV. La iglesia ha sido reformada y ampliada en numerosas ocasiones entre los siglos XVI y XIX. En su altar mayor luce un retablo, obra de Cristóbal de Guadix de finales del siglo XVII.

La Hermandad de las Penas de San Vicente tiene una larga historia que data del siglo XIX. Fue en el claustro principal del convento Casa Grande del Carmen donde se fundó la corporación en 1875. La imagen de Jesús Caído en tierra en la advocación de las Penas recibía culto de los carmelitas calzados. Tras la exclaustración del cenobio, la imagen pasa a la parroquia de San Vicente y se reorganiza en los años 20, saliendo desde el año siguiente en el Lunes Santo.

En los últimos años, el traslado del Señor de las Penas a su altar de quinario se ha convertido en uno de los cultos con más fieles del mes de enero. La parroquia de San Vicente se llena de personas para ver cómo se traslada a la imagen. Sus cultos son uno de los más impactantes de la ciudad.