El PIB mantiene a España entre las economías más dinámicas del euro

La economía española aceleró su crecimiento interanual durante el tercer trimestre hasta el 2,7%, una décima más, según el avance de la Contabilidad Nacional publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El principal motor fue la demanda interna, con especial peso del consumo de los hogares, que acumula un incremento interanual del 3,1%, pese a haberse moderado durante el verano. Este comportamiento responde tanto al aumento del empleo, que creció un 1,6% en términos de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, como a la subida del 6,3% anual en la remuneración de los asalariados.

El gasto de las familias continúa siendo el elemento con mayor aportación a la economía española en lo que va de año, aunque su contribución descendió del 1,1% al 0,6% en el tercer trimestre. Por su parte, el gasto público avanzó un 0,9%, su mayor cifra del año, mientras que el consumo de las instituciones sin fines de lucro aumentó un 0,6%, una décima más que en el trimestre precedente.

España sigue creciendo por encima de las principales economías de la zona euro y de la media de la eurozona, que repuntó un 0,4% en octubre, de acuerdo con los datos de Eurostat. No obstante, entre julio y septiembre el avance trimestral del Producto Interior Bruto (PIB) se moderó al 0,6%, una décima menos que en el trimestre anterior.

La demanda interna contribuyó con 0,5 puntos al crecimiento trimestral, mientras que el sector exterior —resultado de la diferencia entre exportaciones e importaciones— apenas aportó una décima.

La inversión se frena y el comercio exterior gana impulso

Descenso del ritmo inversor

Entre los aspectos negativos de los datos del INE figura la evolución de la inversión. Su crecimiento interanual se redujo a la mitad en el tercer trimestre: pasó del 4,4% registrado entre abril y junio al 2,1% entre julio y septiembre.

Mejor comportamiento de exportaciones e importaciones

El comercio exterior, en cambio, mejoró sus cifras. Las exportaciones de bienes y servicios aumentaron un 3,6% interanual, dos puntos más que en el segundo trimestre de 2026. Las importaciones crecieron un 3,9%, una décima menos que en el periodo anterior.

Todos los grandes sectores registran avances interanuales

Desde el lado de la oferta, todos los grandes sectores de actividad presentaron tasas interanuales positivas en su valor añadido. La industria creció un 2,1%, mientras que la industria manufacturera avanzó un 1,7%.

La construcción no registró avance entre julio y septiembre en tasa intertrimestral, con una variación próxima a cero y ocho décimas inferior a la del trimestre previo. Aun así, su valor añadido bruto aumentó un 2,0% interanual. El de los servicios se elevó un 2,9% y el de las ramas primarias, un 7,1%.

La inflación, principal riesgo para el crecimiento

Pedro Aznar, profesor del departamento de Economía, Finanzas y Contabilidad de Esade, considera que la amenaza más evidente para el crecimiento procede de la evolución de los precios. El deflactor del PIB, indicador de inflación, se sitúa en el 3,1%, por encima del objetivo del 2% fijado por el BCE.

Según Aznar, el crecimiento del empleo y de las remuneraciones compensa por ahora el efecto negativo del encarecimiento del coste de la vida. Por ello, estima que España podría cerrar 2026 como uno de los países de la Unión Europea con mayor crecimiento.