La Justicia británica ha condenado a 20 años de prisión a Johannes Natland, un joven noruego que acababa de alcanzar la mayoría de edad cuando, en 2025, viajó desde Noruega hasta el Reino Unido para cometer un asesinato por encargo. Deberá cumplir un mínimo de 13 años entre rejas por un delito de conspiración para asesinar.
Reclutado por internet para un crimen por encargo
Natland fue captado a través de internet después de encontrar un anuncio de Foxtrot, una red de crimen organizado con vínculos con Irán. La organización ofrecía 270.000 coronas, unos 25.400 euros, a cambio de cometer un asesinato.
El mensaje de captación aseguraba que «Nada puede salir mal». Sin embargo, antes de tomar el avión, el joven admitió a su novia que iba a embarcarse en una «misión descabellada».
El plan no llegó a ejecutarse. Apenas dos días después de aterrizar en Mánchester, Natland fue detenido en un hotel durante la madrugada del 19 de marzo de 2025.
Armas ocultas y una víctima sin identificar
Los mensajes hallados en su teléfono revelaron que había recibido instrucciones concretas sobre el lugar donde se escondían las armas que debía emplear en el crimen. El joven ya las había recogido y las guardaba en una bolsa.
Debajo de la cama, la Policía encontró una pistola semiautomática, un revólver y diecinueve cartuchos. No obstante, no se localizó ninguna pista sobre la persona a la que pretendía matar. Natland sostuvo que nunca le revelaron la identidad de su objetivo, que las autoridades todavía no han conseguido identificar.
La versión de Natland no convenció a fiscales ni jueza
Tras su detención, el joven afirmó que se había arrepentido y que no pensaba llevar a cabo el encargo. Según su declaración, había considerado «pegarse un tiro en un pie» para evitar posibles represalias de la red criminal por no cumplir la misión.
La Fiscalía rechazó esta explicación al considerarlo un recluta entusiasta. Como prueba, señaló la confesión que hizo a un amigo: «Será genial matar a alguien». La jueza Bobbie Cheema-Grubb tampoco aceptó su supuesto arrepentimiento. «No se trató de un acto impulsivo que duró unos instantes… su conducta demostró propósito y persistencia», indicó este viernes en el Tribunal Penal de Woolwich.
Advertencia ante la captación de jóvenes sicarios
Las autoridades británicas esperan que la sentencia contra Natland, que ahora tiene 19 años, sirva de advertencia a otros jóvenes atraídos por la posibilidad de obtener grandes sumas de dinero a cambio de matar. «Como descubrió Natland, quienes orquestan estos crímenes no te protegerán de las consecuencias», advirtió Helen Flanagan, jefa de la Policía Antiterrorista de Londres.
Foxtrot, una organización con sede en Suecia, lleva tiempo bajo el escrutinio del Reino Unido y de otros países por su historial violento y por su estrategia de reclutar a jóvenes en internet para actuar como sicarios. Esta práctica no es exclusiva de la banda y se encuentra cada vez más extendida, incluso entre menores de edad.
Las acusaciones contra la red Foxtrot
La organización está acusada de participar en varios asesinatos en Europa. El Reino Unido y Estados Unidos también le atribuyen ataques contra objetivos israelíes y judíos en nombre de Irán, una relación que Teherán niega, aunque el Mossad mantiene esa acusación.
Su supuesto líder, Rawa Majid, está sometido a sanciones en territorio británico. Aunque la trayectoria conocida de Foxtrot no es especialmente extensa, no se descarta que hubiera operado en la sombra antes de salir a la luz.
La red atrajo la atención en junio de 2023, después de una explosión en la ciudad sueca de Uppsala que se escuchó a 20 kilómetros de distancia y en la que murió una joven. Se cree que la víctima no era el objetivo del atentado, un caso aún rodeado de incógnitas que las autoridades suecas atribuyeron a este grupo.
