Eugenio Delgado ha sido declarado culpable por un jurado popular en un caso de asesinato y agresión sexual. La víctima fue Manuela Chavero, una residente de Monesterio, un pequeño pueblo de 4.200 habitantes. Los hechos tuvieron lugar el 5 de julio de 2016. El jurado popular, compuesto por nueve personas, llegó a su veredicto de forma unánime.
En el veredicto, el jurado se pronunció sobre la naturaleza del crimen de asesinato. Se dictaminó que el acto había sido llevado a cabo con alevosía y ensañamiento. Según el jurado, Delgado se aseguró de que Manuela no pudiera defenderse y aumentó deliberadamente su dolor. Las múltiples fracturas encontradas en el cadáver de Chavero confirmaron este hecho.
El veredicto del jurado popular también estableció que estos hechos son constitutivos de un delito de agresión sexual, ya que «no hay otro móvil posible». En la lectura del veredicto se sostuvo que todo lo que ha pasado ha sido programado, querido y buscado por el acusado, sin ser nada fortuito.
La lectura del veredicto tuvo lugar a las 23:55 de este jueves. El portavoz del jurado popular, un individuo llamado Fernando, fue quien leyó el veredicto. El juicio por el crimen de Manuela Chavero se llevó a cabo en la Audiencia Provincial de Badajoz, con Eugenio Delgado como único acusado.
La deliberación del jurado popular duró más de nueve horas. El juicio comenzó poco antes de las dos de la tarde de este jueves antes de quedar visto para sentencia. Durante el juicio, más de una veintena de testigos y unos sesenta peritos dieron declaraciones. Los informes finales del fiscal, las acusaciones particular y popular, y la defensa de Delgado concluyeron el juicio.
El fiscal del caso Chavero, José Luis Vaquera, ha mantenido durante el juicio una petición de prisión permanente revisable para Delgado. Además, Vaquera ha añadido un delito de agresión sexual por violación con «violencia de extrema gravedad» para el que pide 15 años. También se suma el agravante de ensañamiento al asesinato, que ya incluía la alevosía, y que evitó el descubrimiento de un delito cometido anteriormente en el que concurre la circunstancia agravante de género.
En su alegato, el Ministerio Fiscal relató que, apoyados por las pruebas practicadas durante la investigación y mostradas en el juicio, están «firmemente convencidos» de que Manuela Chavero fue agredida sexualmente, golpeada brutalmente y asesinada, y que su sufrimiento tuvo que ser «horrible e intenso».

