Un creciente desafío en el mundo de los animales domésticos está emergiendo, respaldado por la comunidad científica y destacado recientemente en un video de TikTok de la cuenta @aletziaviveros. El video expone que ciertas razas de perro tienen predisposiciones genéticas a problemas de salud debido a su morfología y características físicas. Estas predisposiciones son producto de cruces y selección artificial por parte de los criadores.

Dos razas en particular que se mencionaron son los bulldogs, tanto inglés como francés, y los huskies. Estos caninos tienden a enfrentar problemas de salud que disminuyen su calidad de vida. A pesar de estas preocupaciones, estas razas están muy arraigadas en España, donde miles de personas son propietarios de uno de estos animales.

En el caso de los bulldogs, su cráneo achatado, un fenómeno conocido como braquicefalia, es la causa de numerosos trastornos. Entre los más comunes se encuentra la dificultad para respirar, que a menudo obliga a someter al animal a operaciones quirúrgicas. Además, su estructura corpórea contribuye a problemas de columna vertebral, que pueden desencadenar otras dolencias, como fuertes dolores y disminución de la movilidad.

Los bulldogs también son propensos a la estenosis pilórica, una enfermedad congénita que complica la circulación de los alimentos a través del sistema digestivo. Otros estudios veterinarios han identificado que estas razas son susceptibles a enfermedades cardíacas, problemas en la vista y alergias. Asimismo, en climas calurosos, los bulldogs son especialmente sensibles a los golpes de calor.

Estos problemas de salud, además de reducir la calidad de vida del animal, pueden generar problemas emocionales en sus dueños, además de gastos veterinarios significativos y visitas frecuentes a la clínica para cirugías y otros cuidados.

Estas razas, conocidas como razas braquicéfalas, son producto de la crianza selectiva con fines únicamente estéticos. Es tan preocupante que países europeos como Noruega ya han prohibido la cría de determinadas razas, como el bulldog inglés y el Cavalier King Charles Spaniel. La decisión se basa en la consideración de que los ejemplares resultantes experimentan «sufrimientos incompatibles» con la Ley de bienestar animal vigente en el país.

En cuanto al Husky, es un perro acostumbrado a espacios amplios y mucha actividad. Mantenerlos en entornos que no satisfacen estas necesidades puede causarles ansiedad y otros problemas. Además, los huskies son originarios de climas muy fríos, por lo que tenerlos en lugares cálidos puede ser perjudicial para ellos.

Ante esta realidad, los expertos aconsejan a las personas interesadas en adoptar un perro que se informen muy bien sobre la raza que desean y que consideren si su estilo de vida es adecuado para la raza. Cada raza de perro tiene sus propias necesidades y desafíos de salud, y es crucial tener en cuenta estos factores antes de adoptar.

Este problema es un recordatorio importante de las responsabilidades y consideraciones que conlleva tener un perro. La adopción de un perro no debe basarse únicamente en la estética o en las tendencias, sino que debe tener en cuenta el bienestar del animal y su capacidad para adaptarse a su nuevo hogar.

Para más información sobre este tema, puede ponerse en contacto con la sección de Medio Ambiente en crisisclimatica@prensaiberica.es.