Humo y llamas tras un ataque aéreo israelí en Gaza, el pasado 12 de mayo de 2021

El gigante tecnológico Google ha despedido a 28 empleados después de que participaran en una protesta enérgica contra el acuerdo millonario por el cual la compañía proporciona su tecnología al gobierno de Israel. La protesta tuvo lugar el día antes de los despidos, dejando a los empleados sin trabajo el miércoles siguiente.

En 2021, Google, una de las empresas más grandes y reconocidas en el ámbito de la tecnología, cerró un contrato de 1.200 millones de dólares con el gobierno de Israel. Este contrato estipulaba que Google proporcionaría sus servicios de computación en la nube al sector público y al ejército de Israel. La alianza, conocida como el Proyecto Nimbus, ha sido objeto de críticas y protestas por parte de los empleados de Google desde su inicio. Los empleados argumentan que este acuerdo «alimenta el apartheid» en contra de los palestinos.

Las quejas y protestas se intensificaron en respuesta a la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza, que ha resultado en la muerte de más de 33.000 personas, la mayoría de las cuales son mujeres y niños. Los empleados de Google han expresado su descontento y desacuerdo con la participación de su empresa en el trato que, en su opinión, contribuye a la violencia y la opresión.

El martes, decenas de empleados de Google protagonizaron una sentada en las oficinas de la compañía en Nueva York y Sunnyvale, California. Los empleados se negaron a abandonar las instalaciones hasta que el contrato con Israel fuera cancelado. Los letreros de la protesta llevaban mensajes como «No más genocidio con ánimo de lucro». Nueve de estos empleados fueron detenidos y acusados de allanamiento de morada después de ocupar la oficina de Thomas Kurian, director ejecutivo de Google Cloud.

En respuesta a la protesta y la ocupación de la oficina, Google emitió un comunicado en el que declaraba: «Obstaculizar físicamente el trabajo de otros empleados e impedirles el acceso a nuestras instalaciones es una clara violación de nuestras políticas y un comportamiento totalmente inaceptable».

Los empleados despedidos, por su parte, argumentan que su despido es un «acto flagrante de represalia». También alegan que los empleados palestinos, árabes y musulmanes sufren de «intimidación o acoso» por parte de la compañía. El grupo ‘No Tech for Apartheid‘, que incluye a empleados de Google y Amazon en contra de los contratos militares, ha advertido que estos despidos no detendrán su movimiento.

Google ofrece servicios de ‘cloud’ que son utilizados por el Ministerio de Defensa de Israel y las fuerzas armadas que han estado bombardeando Gaza desde noviembre pasado. Estos servicios son esenciales para recopilar, almacenar y procesar todo tipo de datos, así como para el uso de tecnologías automatizadas como la inteligencia artificial (IA) y el reconocimiento facial que se utiliza para vigilar a la población de los territorios palestinos ocupados.

Las investigaciones periodísticas han revelado que el gobierno de Benjamín Netanyahu ha utilizado sistemas de IA para localizar a operativos del grupo armado palestino Hamás, aunque su uso podría haber causado víctimas inocentes. La revista TIME informó la semana pasada que Google e Israel han continuado negociando para profundizar su alianza durante los ataques de los últimos meses.