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Inversión Millonaria de Cepsa para una Nueva Planta de Alcohol Isopropílico en Huelva, España

La compañía energética Cepsa ha anunciado una inversión de 75 millones de euros para la construcción de una nueva planta de producción de alcohol isopropílico (IPA), cuya apertura está prevista para finales de 2025. Este tipo de alcohol se ha convertido en un producto esencial para la fabricación de geles hidroalcohólicos y muchos productos de limpieza, entre otros usos.

La nueva planta, que se situará en Palos de la Frontera, Huelva, representa un hito en la industria española como la primera de su tipo en el país que planea utilizar hidrógeno verde en su proceso de producción. Este cambio permitirá reemplazar las materias primas de origen fósil por materias primas sostenibles, en un esfuerzo por mitigar los efectos del cambio climático.

El alcohol isopropílico también se emplea como disolvente en la fabricación de pinturas, recubrimientos y tintas de impresión. Además, se utiliza como intermediario en la producción de ingredientes clave en la industria farmacéutica, cosmética y agroquímica. Por lo tanto, esta inversión no solo beneficiará a la compañía, sino que también tendrá un impacto significativo en múltiples sectores de la economía.

Capacidad de Producción y Beneficios Económicos

La nueva planta tendrá una capacidad de producción de 80.000 toneladas anuales, lo que garantizará a España un suministro constante y de calidad de este producto esencial. Según Cepsa, esta capacidad de producción también reducirá la dependencia de España de los productos desinfectantes basados en alcohol isopropílico procedentes de terceros países.

Actualmente, el área química de Cepsa está formada por siete plantas de producción, dos de las cuales se ubican en España. En 2023, este negocio generó un beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 223 millones, representando alrededor del 15% del total del grupo.

La nueva instalación estará preparada desde su inicio para utilizar tanto energía como materia prima de origen renovable, en línea con los compromisos y la estrategia ‘Positive Motion’ de Cepsa. Se prevé que el suministro de la energía necesaria (térmica y eléctrica) sea de origen renovable.

Además, la compañía aprovecha su cercanía con otras instalaciones del grupo para obtener «sinergias industriales y económicas». Así, el suministro de la acetona, necesaria para la producción del alcohol isopropílico, se realizará desde la planta química de Cepsa; mientras que el hidrógeno (materia prima) lo proporcionará el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde. En las inmediaciones la petrolera también está construyendo una planta de biocombustibles de segunda generación, en el marco de una joint venture con Bio-Oils.

«La instalación va a estar conectada con nuestro Valle Andaluz de Hidrógeno Verde y, por tanto, la actividad estará perfectamente alineada con nuestro compromiso de avanzar en la lucha contra el cambio climático y acelerar la transición ecológica, a la vez que dotamos a España de una mayor autonomía de suministro en este tipo de productos”, afirma en un comunicado el consejero delegado del área química de Cepsa, José María Solana.

Por Dani