Los osos polares pierden hasta un kilo al día durante unos deshielos que se alargan cada vez más

El extremo norte de nuestro planeta, uno de los lugares más fríos del mundo, está experimentando cambios drásticos en sus paisajes con cada cambio de estación. Entre estos cambios, la rápida disminución del hielo marino durante los veranos árticos es particularmente preocupante. Este fenómeno está obligando a los residentes de la región, incluyendo a los icónicos osos polares, a adaptarse a condiciones cada vez más cambiantes, según una investigación publicada en la revista Nature Communications.

La pérdida de hielo marino está llevando a los osos polares a pasar más tiempo en tierra firme para buscar alimento. Sin embargo, la investigación apunta a un problema alarmante: la crisis climática está alargando cada vez más estos periodos de deshielo, exponiendo a los osos a hambrunas cada vez más severas.

Los registros indican que en las regiones árticas como la Bahía de Hudson en Canadá, los periodos sin hielo marino han aumentado en más de tres semanas en los últimos cuarenta años. Esto resulta en que los osos polares puedan pasar hasta 130 días seguidos en tierra firme durante la última década.

Un equipo de investigadores canadienses ha estado estudiando cómo este aumento del tiempo en tierra está afectando la capacidad de los osos polares para capturar alimentos y su estado de salud general. La conclusión es preocupante: pasar más tiempo en tierra significa que los osos están más expuestos al riesgo de morir de hambre.

Los investigadores se centraron en el seguimiento de 20 osos polares en la región ártica canadiense. Los animales fueron equipados con collares con cámaras de vídeo y señal de GPS, permitiendo a los investigadores rastrear sus movimientos, observar sus hábitos de alimentación y monitorear sus comportamientos durante los periodos de deshielo.

A través del análisis de datos recopilados entre 2019 y 2022, los investigadores observaron que algunos osos entraban en un estado de hibernación para conservar la energía durante estos periodos de deshielo, mientras que otros se mantenían activos en búsqueda de alimento. En ambos casos, los osos experimentaban una pérdida sustancial de peso.

El estudio liderado por Charles Robbins, director del Centro de Osos de la Universidad Estatal de Washington, revela que durante los periodos en tierra, los osos polares pierden alrededor de 1 kilogramo al día. Además, el estudio documentó casos de osos polares que nadaban más de 175 kilómetros o recorrían más de 330 kilómetros en tierra para encontrar alimento.

En su búsqueda de alimento, los osos se alimentan principalmente de los cadáveres de belugas, focas, aves y caribúes, aunque también se ha observado que recolectan bayas, algas marinas y pastos. De los 20 osos estudiados, 19 experimentaron una pérdida de peso significativa.

Este patrón, exacerbado por el calentamiento global, podría tener consecuencias devastadoras para las poblaciones de osos polares en el Ártico. Los registros indican que la población de estos animales en la región estudiada ha disminuido en al menos un 30% desde 1987. Si los periodos de deshielo continúan alargándose, las hambrunas podrían poner en peligro a los osos. Los más vulnerables serán los individuos adolescentes y jóvenes, así como las hembras con cachorros, advierten los científicos que lideraron el estudio.