por favor – Oropres – Prensa y Noticias https://oropres.es Noticias al pie de la Actualidad Tue, 23 Apr 2024 06:03:35 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1 https://oropres.es/wp-content/uploads/2024/02/cropped-Logo-color-fotor-20240220124155-32x32.png por favor – Oropres – Prensa y Noticias https://oropres.es 32 32 Por favor, señor Laporta, intente engañar a otro con esa historia. https://oropres.es/por-favor-senor-laporta-intente-enganar-a-otro-con-esa-historia/ Tue, 23 Apr 2024 06:03:35 +0000 https://oropres.es/por-favor-senor-laporta-intente-enganar-a-otro-con-esa-historia/ El 14 de mayo de 1994 es una fecha que quedó grabada en la historia del fútbol español. Aquel día, el exárbitro internacional y actual presidente del Unicaja de Málaga, Antonio Jesús López Nieto, pitó un penalti a favor del Superdepor contra el Valencia en Riazor. Este penalti podría haber significado la conquista del título de Liga para el Superdepor. Sin embargo, Miroslav Djukic no logró convertirlo, y el título de Liga terminó en las manos del Barça.

López Nieto recuerda que aquella noche cenó en un restaurante de A Coruña con unos amigos, entre ellos un veterano periodista deportivo de enorme prestigio. En medio de la cena, un hombre inmenso, muy grande y elegantemente vestido se acercó a su mesa. López Nieto y sus comensales temieron lo peor. Sin embargo, el caballero, con una sonrisa afable, extendió su brazo y mano derecha para saludar al árbitro. Le felicitó por el arbitraje que había hecho y, a pesar de ser un hincha del Depor, agradeció a López Nieto por haberle quitado la excusa del árbitro para toda su vida.

Avancemos hasta el 13 de agosto de 2021. En el primer partido de Liga, el Barça de Xavi Hernández empató a cero en el campo del Getafe. El árbitro Soto Grado, el mismo que dirigió el Real Madrid-Barça del domingo en el majestuoso Santiago Bernabéu, no pitó un penalti a favor de los culés por una supuesta mano previa de Gavi. Eso es lo que el VAR decidió.

Ese día, el primer día de la temporada, Xavi, quien inició allí su cuenta de expulsiones, calificó el partido de “vergüenza absoluta” y dijo que “ha sido una injusticia muy grande”. Afirmó que “no me extraña que la gente no quiera ver fútbol”. Ahora, 32 jornadas después, tras otro arbitraje de Soto Grado, Xavi no ha cambiado de opinión. En un estilo muy similar al de ‘Mourinho’, Xavi ha seguido protestando y ha sido expulsado en varias ocasiones. Dijo que no ganaría LaLiga y, en efecto, la ha perdido a falta de seis jornadas.

Es evidente que resulta mucho más sencillo calentar a los culés con el victimismo de los tiempos de Joan Gaspart, diciendo que con estos árbitros jamás ganarán LaLiga, que admitir la realidad. El Barça no ha logrado ganar ninguno de los torneos a los que aspiraba esta temporada, ya sea la Supercopa, la Copa, la Champions o LaLiga. La derrota no es culpa de los árbitros, sino del pobre rendimiento del equipo en el campo.

Xavi y Joan Laporta han fracasado estrepitosamente. Construyeron un proyecto grandilocuente sin tener los recursos necesarios para llevarlo a cabo. Han malgastado cientos de millones en fichajes de conveniencia, sin conseguir los resultados esperados. A pesar de ello, no han sido capaces de reconocer un solo error en la gestión de esta nefasta temporada.

Arrepentido de su decisión de dimitir en enero, Xavi ha decidido quedarse. A pesar de haber perdido los cuatro títulos a los que aspiraba y los tres clásicos, Xavi quiere seguir siendo el entrenador del Barça. Laporta, por su parte, no tiene otro entrenador en cartera y está dispuesto a seguir contando con Xavi, a pesar de su pobre desempeño. Todo por amor al club. Y la familia.

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Por favor, dejen tranquilo a Pep Guardiola https://oropres.es/por-favor-dejen-tranquilo-a-pep-guardiola/ Sun, 17 Mar 2024 00:31:49 +0000 https://oropres.es/por-favor-dejen-tranquilo-a-pep-guardiola/ En el mundo del fútbol, hay una palabra que ha sido utilizada en repetidas ocasiones: ‘guardiolista’. Pero, ¿qué significa ser un ‘guardiolista’? ¿Se trata simplemente de ser amigo de Pep Guardiola, el reconocido entrenador del Manchester City, o implica algo más profundo?

Ser ‘guardiolista’ quizás signifique salir al campo de golf con Guardiola, un reputado golfista, o intercambiar mensajes y correos electrónicos con él regularmente. Podría implicar admiración y respeto por él, o incluso la disposición a compartir una comida en la bodega Sepulveda durante sus esporádicas visitas a Barcelona. Algunos podrían pensar que ser ‘guardiolista’ significa escribir libros sobre él, sus logros, sus tácticas y su trato a los jugadores de fútbol. Otros podrían creer que ser ‘guardiolista’ es ser amigo de Manel Estiarte para estar más cerca del hombre que ‘mea colonia’. Pero, ¿significa ser ‘guardiolista’ ocultar sus errores? ¡Hace tan pocas!

Sin embargo, es importante hacer una pausa y dejar en paz a Pep Guardiola, que nunca tuvo nada que ver con la historia que Xavi Hernández y su entorno están creando. Este entorno cada vez más obsesionado con la idea de que los periodistas que aman futbolísticamente a Guardiola están torpedeando la gestión de Xavi.

Xavi cree que sus victorias no son reconocidas como las de Guardiola porque este último no ha intervenido para frenar las críticas. Pero, ¿realmente creemos que Guardiola tiene tiempo para tales menesteres? Por favor, dejemos en paz a Pep Guardiola, quien ya tiene suficiente con lo suyo.

La verdadera cuestión aquí no es Guardiola, sino Xavi. Este último ha pasado de ser el mejor centrocampista del mundo a un entrenador que ha vendido un proyecto imposible a su presidente, Joan Laporta. Laporta, sin quererlo, sin valorarlo y considerándolo un novato, le ha permitido a Xavi cumplir el sueño de su vida: ser entrenador del Barça.

Pero Xavi ha decidido jugar, practicar y ganar de una manera que los defensores del cruyffismo (entre los que se incluye Guardiola) no reconocen como propia. Su Barcelona ha ganado la Liga con resultados de 1-0 y 0-1, con un portero y un goleador como estrellas, pero sin nada de fútbol cruyffista.

El problema de Xavi y su entorno no son los periodistas que admiran a Guardiola y sueñan con que el Barça vuelva a jugar como lo hacía con él. El verdadero problema es que Xavi aún no ha entendido que no lo contrataron para ganar lo que no habían ganado Ronald Koeman o sus predecesores. Lo ficharon para que iniciara un proyecto que se pareciera, lo máximo posible, al fútbol que enamora a los culés y a la crítica guardiolista.

Xavi debería reflexionar sobre si, tres años después de sentarse en el banquillo, su equipo es lo que él pretendía, lo que él prometió, lo que él vivió como futbolista. Debe preguntarse si su equipo se ajusta a los diez mandamientos de la ‘ley de Cruyff’. Él, que conoce mejor que nadie la religión cruyffista, sabe que este equipo no tiene casi nada del Barça soñado que él y su presidente prometieron.

En cambio, Xavi ha cedido ante la presión porque no se siente querido por la prensa cruyffista. Es absurdo pensar que en el vestuario de la Joan Gamper haya colgada una lista de 25 periodistas odiados, todos cruyffistas, guardiolistas. Pero a Xavi, su familia, sus amigos y su ‘staff’ les bastaría con cinco o seis de ellos. Sin embargo, deben dejar de disparar al pianista, que nada tiene que ver con la fiesta y los tiros del ‘saloon’.

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